“Queremos dignidad y respeto”: hispanos forman el primer sindicato agrícola en la historia de Nueva York, sector azotado por alta mortalidad

Los trabajadores agrícolas lucharon durante años para tener el poder legal de sindicalizarse en el estado Nueva York. Ahora finalmente es una realidad. Muchos son indocumentados y no hablan inglés

Muchos inmigrantes trabajan en la agricultura, sin papeles ni dominio del inglés.
Muchos inmigrantes trabajan en la agricultura, sin papeles ni dominio del inglés.
Foto: Jim Watson / Getty Images

Doce empleados de un viñedo en Long Island (NY) se convirtieron en los primeros en formar parte de un sindicato agrícola en la historia del estado Nueva York.

El 27 de septiembre, la Junta de Relaciones de Empleo Público del estado NY (PERB) certificó al Local 338 RWDSU/UFCW, para representar a estos trabajadores, que están empleados en “Pindar Vineyards” en Peconic, 92 millas al oeste de NYC.

“Mis compañeros de trabajo en Pindar y yo nos unimos al Local 338 porque queremos dignidad y respeto. Nuestro trabajo debe ser valorado y sólo lo será al recibir un trato igualitario y cosas como permisos de enfermedad y tiempo libre pagado para pasar con nuestros seres queridos”, comentó el trabajador Rodolfo M. en una declaración. “Sabemos que ser miembro de un sindicato nos ayudará a obtener el reconocimiento que merecemos por todos nuestros esfuerzos”.

Ha sido difícil para los trabajadores protestar por sus condiciones. Según sus denuncias, la industria puede ser particularmente brutal para ellos: los trabajadores agrícolas tienen una tasa de mortalidad laboral 20 veces más alta que el empleado promedio en el estado Nueva York. Los estudios realizados en los últimos años han demostrado que más de la mitad de ellos no hablan bien inglés y muchos son indocumentados, destacó The Counter.

Las granjas en Nueva York emplean a unas 55,000 personas, según el censo de 2017 del Departamento de Agricultura. Ahora, estas decenas de miles de personas podrían estar en camino de sindicalizarse después de que los defensores lucharon duramente por sus derechos durante años para tener el poder legal de sindicalizarse en Nueva York.

Finalmente, en 2019 el estado aprobó la Ley de prácticas laborales justas para los trabajadores agrícolas, que les otorgó el derecho a negociar colectivamente y acceso a compensación laboral y beneficios por desempleo. A fines de mayo de 2021, el Local 338 RWDSU/UFCW se presentó por primera vez para representar a los trabajadores de campo de “Pindar Vineyards”.

La senadora estatal Jessica Ramos, quien hizo una fuerte campaña a favor de esa ley laboral, aplaudió la medida y dijo que cuando los trabajadores agrícolas tuvieron derechos básicos, “soñamos con los jornaleros que responderían al llamado de organizarse por mejores salarios y condiciones laborales”.