Claves sobre la cumbre entre Biden, AMLO y Trudeau en la Casa Blanca el 18 de noviembre

La Casa Blanca confirmó que el 18 de noviembre será la cumbre entre el presidente Joe Biden y los mandatarios de México, López Obrador, y Canadá, Justin Trudeau; el demócrata también sostendrá encuentros bilaterales con cada líder, confirmó un funcionario estadounidense

La cumbre de los tres mandatarios será el 18 de noviembre.
La cumbre de los tres mandatarios será el 18 de noviembre.
Foto: Getty Images

La Casa Blanca y el Gobierno mexicano confirmaron la primera cumbre entre los mandatarios de países de Norteamérica desde 2016. El encuentro entre los presidentes Joe Biden, Andrés Manuel López Obrador y Justin Trudeau ocurrirá el 18 de noviembre en Washington, D.C.

Este diario cuestionó el martes a la Administración Biden sobre este encuentro, pero un portavoz había afirmado que no había nada “por informar”, aunque había un acuerdo con el Gobierno mexicano para dar a conocer en conjunto el encuentro.

Son varios los temas que se espera que aborden los mandatarios, en medio de la reapertura económica y la amenaza de una cuarta ola de casos de COVID-19, sobre todo en México, donde los índices de vacunación son mucho más bajos que en Estados Unidos y Canadá.

La Casa Blanca confirmó que son cuatro aspectos a abordar: 1) pandemia COVID-19; 2) economía y competitividad; 3) cambio climático (un reto para México, debido a su reforma energética), y 4) inmigración, un aspecto particularmente problemático para México y Estados Unidos por el incremento de llegada de inmigrantes irregulares y la caravana que avanza por Oaxaca.

“La celebración por parte del presidente (Biden) de la primera Cumbre de Líderes de América del Norte desde 2016 es la culminación de casi 10 meses de trabajo para revitalizar América del Norte como una plataforma que es fundamental para nuestro éxito económico”, destacó Juan González, director senior para el Hemisferio Occidental de la Casa Blanca.

Reuters fue el primer medio en adelantar que esta cumbre sería realizada la semana lde 15 de noviembre, donde se prevé que haya reuniones bilaterales entre el presidente Biden y los mandatarios de México y Canadá.

“Mientras buscamos profundizar y expandir nuestra cooperación económica y asociación de seguridad con Canadá y México, el presidente Biden también participará en reuniones bilaterales con el primer ministro Trudeau y el presidente López Obrador”, agregó González.

Esta mañana, el canciller mexicano Marcelo Ebrard confirmó en México el encuentro, un día después de que el presidente López Obrador liderara el Consejo de Seguridad en las Naciones Unidas.

Temas “espinosos” con México

Los tres temas más complicados que podría haber en la reunión bilateral entre los presidentes Biden y López Obrador son la inmigración, la lucha contra el narcotráfico y la reforma energética.

En el caso de inmigración, ambos países coinciden –y han tomado algunas acciones– para intentar detener el flujo de personas de sus lugares de origen, pero los proyectos económicos en Centroamérica no tienen un impacto inmediato, como lo demuestra la caravana que avanza hacia la Ciudad de México y de ahí a la frontera norte.

México también deberá responder sobre los Protocolos de Protección al Migrante, también conocido como “Permanecer en México”, ya que deberá confirmar la firma de un nuevo memorando con EE.UU. tras una nueva orden de un tribunal a la Administración Biden.

Otro asunto es la acción de la DEA en México. El Embajador estadounidense en ese país, Ken Salazar, dijo que hay avances en las negociaciones, aunque el presidente López Obrador ha empujado por mayor transparencia de los agentes y quiere que se comparta información de inteligencia, pero EE.UU. ha expresado su decepción cuando el Gobierno mexicano reveló datos sensibles sobre el caso del general Salvador Cienfuentos, los cuales fueron entregados de buena fe.

También la reforma energética que se analiza en el Congreso mexicano será un tema clave, pues EE.UU. considera que no atiende los problemas del cambio climático y afectará inversiones de empresas estadounidenses en México que reorientas sus políticas ambientales.