Residente de Texas fue a hacerse una prueba rápida COVID-19 pensando que era gratis… le cobran $4,000 dólares

Jaden Janak se hizo una prueba del COVID-19 y tiempo después recibió una factura de de $2,700 dólares, que cubría las tarifas de la sala de emergencias y del laboratorio. Más tarde recibió una factura más, esta vez por parte del médico, que era de $1,300 dólares

En teoría, los costos de las pruebas de COVID-19 están cubiertos en la mayoría de las circunstancias por las aseguradoras.
En teoría, los costos de las pruebas de COVID-19 están cubiertos en la mayoría de las circunstancias por las aseguradoras.
Foto: ANGELA WEISS / AFP / Getty Images

Jaden Janak, residente de Texas, se enteró de que había sido expuesto al COVID-19 cuando su abuela de 75 años murió a causa del virus el año pasado. Ante esto, Janak fue al hospital para hacerse una prueba rápida, la cual él pensó que sería gratis.

Sin embargo, Janak estaba equivocado y varios meses después recibió dos facturas por un total de más de $4,000 dólares.

“Me sentí muy enojado. Me sentí engañado”, dijo Janak, de acuerdo con CBS.

Otras personas han estado en la misma situación que Janak. Aunque se supone que los costos de las pruebas de COVID-19 están cubiertos en la mayoría de las circunstancias, algunas personas han recibido facturas grandes por hacérsela.

La primera factura que recibió Janak fue de alrededor de $2,700 dólares, que cubría las tarifas de la sala de emergencias y del laboratorio. Más tarde recibió una factura más, esta vez por parte del médico, que era de $1,300 dólares.

Su proveedor de seguros, BlueCross BlueShield of Texas, le dijo que no se preocupara porque le enviaría un cheque por esas facturas. Eventualmente le envió parte del dinero en un cheque que usó para pagar a Tulsa ER & Hospital, dijo Janak.

Sin embargo, sin que él lo supiera, un segundo cheque que la aseguradora le envió nunca llegó, lo que lo dejó batallando con la factura del hospital y recibiendo llamadas de cobranza durante casi un año.

BlueCross BlueShield of Texas dijo que le enviaron el cheque a la dirección que tenían en el archivo, pero se lo devolvieron porque Janak se había mudado.

El hospital dijo que aceptará cualquier dinero que le envíe la compañía de seguros de Janak y que una vez que lo reciban, él no les deberá nada más.

El problema, según Janak, es que este cobro se lo hacen directamente a las personas, y podría haber mucha gente que no sabe que tiene que comunicarse con su aseguradora para pedirles el cheque.

Sabrina Corlette, fundadora y codirectora del Centro de Reformas del Seguro Médico de la Universidad de Georgetown, dice que se supone que los costos de las pruebas de COVID-19 están cubiertos en un 100% por las compañías de seguros, pero ha escuchado que algunos proveedores aplican ciertas tarifas a las personas, a veces llamadas “tarifas de las instalaciones” o “tarifas de la sala de emergencias”.

“Si te haces un examen físico o te dicen, ‘Bueno, vamos a hacerte una prueba de gripe u otras cosas también’, se supone que toda esa visita la cubre la aseguradora”, dijo.

La recomendación es que, en la medida de lo posible, vayas a hacer la prueba de COVID-19 a una farmacia en lugar de ir a un hospital. Toma en cuenta que siempre debes consultar a un profesional médico de confianza antes de emprender cualquier acción.

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