Por qué el azúcar es adictivo

El azúcar añadido tiene profundos efectos biológicos en el cerebro, conduce a la liberación de dopamina y puede provocar ansias de más. Eliminar o reducir repentinamente su consumo puede provocar síntomas de "abstinencia de azúcar"

La sacarosa (azúcar de mesa) conduce a la liberación dopamina en el cerebro, el químico que hace “sentirse bien”.
La sacarosa (azúcar de mesa) conduce a la liberación dopamina en el cerebro, el químico que hace “sentirse bien”.
Foto: Nataliya Vaitkevich / Pexels

El alto consumo de azúcar nos puede impulsar a obtenerla de nuevo, por ello es común escuchar el término “adicto al azúcar”. Aunque el azúcar no está clasificada por los expertos en salud como una sustancia adictiva de la misma manera que las drogas y el alcohol, aun se investiga al respecto.

Los azúcares agregados son azúcares y jarabes que se agregan a los alimentos durante su preparación o procesamiento o en la mesa.

Harvard Health señala que en la dieta estadounidense, las fuentes principales de azúcar añadido son los refrescos, las bebidas de frutas, los yogures saborizados, los cereales, las galletas, los pasteles, los dulces y la mayoría de los alimentos procesados.

Por qué el azúcar es “adictivo”

El azúcar tiene profundos efectos biológicos en el cerebro. Cuando comemos ciertos alimentos, como los productos azucarados, las neuronas en la región de recompensa se vuelven muy activas, creando sentimientos de placer muy positivos, por lo que queremos seguir buscando estos alimentos con regularidad, según explica la Fuente de Nutrición de Harvard.

“Los experimentos tanto en animales como en personas han demostrado cuán profundamente el azúcar activa estas vías de recompensa. La dulzura intensa supera incluso a la cocaína en términos de la recompensa interna que desencadena”, señala James Brown profesor de biología y ciencias biomédicas, de la universidad de Aston a través de The Conversation.

La sacarosa (azúcar de mesa) activa los receptores de sabor dulce en la boca, lo que finalmente conduce a la liberación dopamina en el cerebro, el químico que hace “sentirse bien”. La liberación de dopamina es aún mayor si la recompensa es mayor de lo previsto, lo que puede estimular a una persona a buscar esa experiencia o sustancia una y otra vez.

Disminuir drásticamente el consumo de azúcar puede provocar síntomas de “abstinencia de azúcar” durante los primeros días. Estos síntomas pueden ser mal humor, ansiedad, confusión mental y antojos, junto con dolores de cabeza, fatiga y mareos.

“La evidencia en ratas ha demostrado que al igual que otras sustancias adictivas, el azúcar puede inducir atracones, ansias y ansiedad por abstinencia… Pero la mayor parte de la investigación que existe en esta área es en animales, por lo que actualmente es difícil decir si es lo mismo para los humanos”, publica The Conversation.

Actualmente no hay suficiente evidencia científica para apoyar la idea de que el azúcar sea adictivo como las drogas, señala a través de Medical News Today, David Nutt, director de la Unidad de Neuropsicofarmacología de la División de Ciencias del Cerebro del Imperial College de Londres.

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