‘La Migra’ advierte deportación “inmediata” de inmigrantes indocumentados que ingresen al país tras terminar el Título 42

La Administración Biden está enviando el mensaje de que el fin del Título 42 no es un programa de "puertas abiertas" para inmigrantes indocumentados, por lo que reforzará la atención a peticionarios de asilo, pero también expulsará a quienes no tengan un sustento de permanencia en Estados Unidos

El Título 42 ha permitido la expulsión expedita de cientos de miles de inmigrantes.
El Título 42 ha permitido la expulsión expedita de cientos de miles de inmigrantes.
Foto: John Moore / Getty Images

El Gobierno del presidente Joe Biden se prepara para un eventual aumento de inmigrantes que intenten ingresar a Estados Unidos, luego de que concluya la aplicación del programa Título 42, por lo que alista acciones en atención de asilo, incluidos más agentes migratorios, así como procesos de deportación de indocumentados.

Las personas que crucen la frontera sin autorización legal serán sometidas a procedimientos de deportación y, si no pueden establecer una base legal para permanecer en los Estados Unidos, serán deportadas”, advirtió un alto funcionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en llamada telefónica el viernes con periodistas, donde abordó el fin del Título 42 y las acciones a seguir.

Expuso que la Administración Biden prepara algunas acciones para mejorar la atención a quienes soliciten asilo, pero reconoció la imposibilidad de atender a todos los inmigrantes que lleguen.

“Hemos tomado una serie de pasos concretos que están diseñados para facilitar nuestra capacidad de responder de manera rápida y eficiente a cualquier aumento potencial en los flujos migratorios”, indicó. “El DHS ya ha enviado cientos de agentes del orden público a la frontera en los últimos meses para ayudar en el procesamiento fronterizo y estamos preparados para enviar a más oficiales y personal voluntario de la fuerza del DHS a la frontera, si es necesario”.

Agregó que se pondrá especial atención en atender peticiones creíbles de asilo a partir del 23 de mayo, cuando concluya ese programa impuesto por el Gobierno del presidente Donald Trump, pero defendido en tribunales por la Administración Biden, para expulsar a inmigrantes bajo lineamientos de protección por la pandemia de COVID-19.

“Estamos movilizando recursos para aumentar nuestra capacidad en la frontera y eso incluye, creo, instalaciones estatales adicionales y centros específicos para procesar de manera más eficiente a los migrantes que se encuentran en la frontera”, se acotó.

Ese procesamiento, dijo el funcionario, será bajo el Título 8, el cual corresponde a las peticiones de asilo y aquellas personas que no cumplen con dichos requisitos “creíbles”, entonces serán expulsadas en forma expedita.

Los otros inmigrantes estarán bajo procesamiento de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que buscará formas alternativas a la detención (ATD, en inglés).

“ICE financiará personal adicional para facilitar ese trabajo y asegurarse de que las personas que son liberadas sean liberadas con alternativas a la detención y el control para facilitar su presentación ante los tribunales”, se acotó.

Para dimensionar el nivel de la situación, solamente en el año fiscal 2021, se expulsó a México –aunque no fuera su lugar de origen– y a otros países a casi 1.5 millones de personas bajo el Título 42.

Enfoque en criminales

Los funcionarios indicaron que se mantendrá el enfoque en la detención de criminales, como traficantes de personas.

“Estamos remitiendo a los contrabandistas… al Departamento de Justicia para su enjuiciamiento penal”, agregó. “Hemos establecido grupos de trabajo interinstitucionales como Operation Sentinel“.

Parte de ese esfuerzo se coordina con el Gobierno mexicano y otros países, se adelantó. Medidas adicionales surgirán de la Cumbre de las Américas en Los Ángeles, California, a realizarse en junio.

“Estamos trabajando con socios y los sectores público y privado en todas las regiones y el presidente Biden ha pedido un nuevo marco sobre cómo las naciones de toda la región pueden gestionar colectivamente la migración en el hemisferio occidental”, se defendió. “Estamos trabajando con socios de toda la región para desarrollar y firmar una Declaración Hemisférica sobre migración en Los Ángeles, en junio… en la Cumbre de las Américas”.

Advertencia de “oleada migrante”

El 24 de marzo, durante una audiencia en el Comité de Servicios Armados del Senado (SASC), el republicano Jim Inhofe (Oklahoma), cuestionó al general Glen VanHerck, comandante del Comando Norte, si había una amenaza real de un incremento de inmigrantes en la frontera con México.

El general VanHerck reveló que el DHS tiene una preocupación sobre el arribo de más inmigrantes y habría hecho una solicitud a ese Comando sobre cómo manejar la situación.

“Senador Inhofe, hay una solicitud del Departamento de Seguridad Nacional. Está en las etapas de planificación en este momento… para proporcionar capacidad adicional o capacidad basada en otro potencial para inmigración adicional o personas que vienen a la frontera suroeste”, reconoció Van Herck. “No tengo los detalles de eso en este momento”.

La decisión de la Administración Biden fue empujada por congresistas demócratas, incluido el Caucus Hispano en el Congreso, presidido por Raúl Ruiz (California), y el líder de la mayoría en el Senado, Chuck Schumer (Nueva York), pero hay otros demócratas, como los senadores Mark Kelly y Kirsten Sinema, ambos de Arizona, que consideran que la Administración Biden terminará el programa “sin estar lista”.

Los republicanos también aprovechan para advertir sobre la “oleada migrante” y el expresidente Donald Trump dijo, incluso, que llegarán al país entre 10 y 12 millones de indocumentados.

“Estamos siendo invadidos por millones y millones de personas, dijo Trump, luego afirmó que de “10 a 12 millones de personas” inundarán el país tras derogarse el Título 42. “Habrá un diluvio de inmigración ilegal”, aseguró.