Alguacil lidera investigación criminal a Ron DeSantis por enviar inmigrantes a Martha’s Vineyard

El Gobierno del republicano Ron DeSantis podría enfrentar serios problemas, si una investigación determina que transportó bajo engaños a inmigrantes desde Texas, pasando por Florida, a la isla Martha's Vineyard; la indagatoria es liderada por un alguacil en Texas

Ron DeSantis se sumó a sus colegas republicanos de Texas y Arizona contra los inmigrantes.
Ron DeSantis se sumó a sus colegas republicanos de Texas y Arizona contra los inmigrantes.
Foto: Jeff Swensen/ / Getty Images

La Oficina del Alguacil del condado de Bexar, Texas, anunció que abrió una investigación sobre el envío de inmigrantes bajo engaño a Florida y luego a Martha’s Vineyard, orquestada por el Gobierno del republicano Ron DeSantis.

El motivo de que ese condado sea el que abra la investigación es porque los inmigrantes –la mayoría venezolanos– que fueron “atraídos” por la promesa de ayuda en Boston, Massachusetts, terminaron en la lujosa isla del mismo estado.

“Estamos trabajando con abogados privados que representan a las víctimas, así como organizaciones de defensa con respecto a este incidente”, dijo el alguacil Javier Salazar, quien es demócrata. “También nos estamos preparando para trabajar con cualquier agencia federal que tenga jurisdicción concurrente, en caso de que surja la necesidad”.

El caso involucra a unos 50 migrantes, incluidos hombres, mujeres y niños, quienes abordaron un vuelo de enlace desde San Antonio a Martha’s Vineyard, con una breve parada en Florida.

La decisión del alguacil surge luego de que un grupo de abogados que representan a los inmigrantes pidieran investigar los engaños a los que fueron sometidos, para aceptar abordar el avión y ser enviados a Martha’s Vineyard.

La indagatoria también resulta importante, luego de que la organización Polaris, una de las más importantes contra el tráfico y trata de personas, señalara que si una investigación determinaba engaño a los inmigrantes podría haber un caso de “tráfico de persona”.

“La trata de personas es un delito complejo”, explicó Catherine Chen, directora ejecutiva de Polaris.

Dijo que los tratantes “trafican con personas” transportan bajo engaños a gente de un lugar a otro para obtener un beneficio económico o de otro tipo, pero el simple transporte de personas no se considera tráfico de personas, si éstas sabían a dónde iban.

La experta expuso que, si en el caso de inmigrantes se les indicó que iban a Boston, en lugar de la isla Martha’s Vineyard, entonces habría que investigarlo como un posible tráfico de personas, sobre todo si se demuestra que se hizo en beneficio de un funcionario electo.

“Si los migrantes fueron defraudados, y si este fraude tenía la intención de ser un vehículo para el beneficio material de alguien, incluido el de un funcionario electo, entonces hay un caso para investigarlo como tráfico [de personas]”, expuso Chen.

La decisión de DeSantis se sumó a la de sus colegas de partido en Texas y Arizona para enviar inmigrantes a ciudades con demócratas como Washington, Nueva York y Chicago.

Se les prometió una solución a varios de sus problemas […] Fueron llevados a Martha’s Vineyard, por lo que podemos deducir, para poco más que una sesión de fotos, una sesión de video, y luego quedaron varados sin contemplaciones en Martha’s Vineyard”, lamentó el alguacil Salazar.

Al ser un proceso en fase inicial se desconoce quiénes estarían involucrados directamente con el engaño a los inmigrantes y su transportación, incluida la cadena de orden para ejecutar el plan.

El juez del condado de Bexar, Nelson Wolff, reconoció que estaba la investigación en proceso.

La portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, criticó a DeSantis por su decisión y utilizar a los inmigrantes como “peones políticos”, al igual que lo han hecho los gobernadores de Texas, Greg Abbott, y Arizona, Doug Ducey.

“Hay un proceso que está en marcha. Y lo que están haciendo es un truco ilegal, es un truco político”, dijo la semana pasada la portavoz, quien señaló que esos inmigrantes son peticionarios de asilo.

Cabe aclarar que dichos inmigrantes fueron aceptados en EE.UU. para continuar con su proceso de asilo, por lo que deben esperar una cita en tribunales. El enviarlos a otras ciudades puede complicar su proceso.