¿Cuáles son las tres preguntas sobre la justicia racial que podrán responder los votantes de NYC en las elecciones de noviembre?

Sufragantes neoyorquinos además de los cargos de gobernador, legisladores estatales y congresistas tendrán la opción de opinar sobre Enmiendas en las Constitución de la Ciudad

Al reverso del tarjetón los sufrantes podrán responder "Sí" o "No" aprueban cambios en la Carta de la Ciudad
Al reverso del tarjetón los sufrantes podrán responder "Sí" o "No" aprueban cambios en la Carta de la Ciudad
Foto: Shutterstock

En las próximas elecciones del 8 noviembre, los votantes de la Gran Manzana además de escoger los cargos de gobernador, legisladores estatales y congresistas, también tendrán la inusual opción, en el reverso de la boleta, de opinar sobre algunos cambios en la Carta de la Ciudad de Nueva York, en un tema muy específico y controversial: La Justicia Racial.

Es decir, los sufragantes al recibir el tarjetón electoral, además de escoger los cargos ejecutivos y legislativos, se les formularán tres preguntas, en las cuales podrán votar “Sí” o “No”.

Esta consulta especial surgió luego de conformarse en 2021, la Comisión de Justicia Racial de la Ciudad de Nueva York (RJC), encargada de examinar el “racismo estructural” dentro de la Ciudad de Nueva York. 

Esta comisión examinó la Carta de la Ciudad, conocida también como “Constitución”, para identificar las barreras estructurales que enfrentan todas las personas de color. Y desarrolló estas propuestas electorales destinadas a promover la equidad racial. 

Las tres preguntas

La primera pregunta del reverso de la boleta, consulta a los neoyorquinos votantes si desean agregar a la Carta de la Ciudad, una declaración introductoria de los valores y la visión de “una sociedad más justa y equitativa para todos”.

En la segunda pregunta, se preguntará si se está de acuerdo con establecer una Oficina, Plan y Comisión de Equidad Racial. Y la tercera pregunta pulsará si se aprueba enmendar la Carta de la Ciudad para crear una medida del “costo de vida real” para satisfacer las necesidades esenciales, que incluyen vivienda, alimentos, cuidado de niños y transporte.

“Los miembros de esta Comisión, han reconocido desde el principio, que estos esfuerzos por sí solos no van a enterrar más de 400 años de daños racistas. Consideramos que estas revisiones de estatutos son aspiracionales. Responsabilizan al gobierno de la Ciudad a empezar algunos cambios”, refirió Jennifer Jones Austin, presidenta de RJC.

El alcalde Bill De Blasio estableció esta comisión de Justicia Racial en 2021, después de las protestas generalizadas contra la brutalidad policial, que despertaron por la muerte del afroamericano George Floyd.

Se trata de la primera comisión nacional de este tipo, inspirada en la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, posterior al apartheid en Sudáfrica.

!Vamos a participar!

El segundo abordo de esta comisión es el líder sindical Henry Garrido, quien ha estado al frente de District Council 37, la unión de trabajadores municipales más grande del país, quien valora que estas propuestas de cambios en la Carta de la Ciudad, son producto de meses de trabajo y consultas cercanas a las comunidades “más afectadas por el racismo sistémico”.

“Ofrecemos estas propuestas finales al electorado de la ciudad de Nueva York, sabiendo que se necesitarán sus votos para desarraigar cientos de años de acumulación falta de equidad”, estimó Garrido en una misiva pública.

Sin embargo, pondera que hay más trabajo por hacer educando e involucrando a los neoyorquinos para que ejerzan su poder cívico, respondiendo las tres preguntas en el reverso del tarjetón electoral el próximo mes de noviembre.

“Escuchamos a centenares de personas”

Por su parte, la dirigente comunitaria mexicana, Yesenia Mata, quien dirige la organización La Colmena en Staten Island, también formó parte de esta comisión y asegura que luego de escuchar a centenares de testimonios pudo entender, desde diversos ángulos, necesidades de los neoyorquinos, que generalmente no son obvias.

“Como hija de inmigrantes sé que las comunidades de color deben enfrentar las injusticias que el sistema tiene. Sabemos que solo con este paso las estructuras no cambiarán. Pero con la inclusión de estos tres puntos específicos en la Carta de la Ciudad, tendremos avances importantes”, destacó.

Por primera vez en la historia, la Alcaldía de la Ciudad de Nueva York avanza en crear una estrategia integral para mejorar la equidad y el acceso a oportunidades de sus residentes.

“Invitamos a los neoyorquinos a tener voz en su gobierno, que priorizará las decisiones que importan a las comunidades que tienen menos acceso, en lugar de decisiones que se acomodan a las personas que ya tienen poder y riqueza”, destaca las conclusiones del informe final de RJC, la cual justifica esta consulta a los electores.

Una crisis de salud pública

Además del revuelo causado por las manifestaciones por la muerte del George Floyd, que coincidieron con los estragos causados por la pandemia en 2020, de manera desproporcionada a las comunidades de color, la Junta de Salud de la Ciudad de Nueva York decidió declarar el racismo el pasado mes de octubre de 2021, como una crisis de salud pública.

 “La pandemia de COVID-19, magnificó las desigualdades, lo que provocó un sufrimiento desproporcionado en las comunidades de color en nuestra ciudad y en toda nuestra nación” destacó en un comunicado el Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York (DOHMH).

Por ello, se estableció un grupo de trabajo interno de ‘Datos para la Equidad’ para garantizar que se aplique un lente antirracista a los informes de salud pública. Y se brinde orientación anual a otras agencias de Ciudad, sobre las mejores prácticas para recopilar y poner a disposición de los datos relevantes para rastrear y mejorar un acceso más equitativo a los servicios de salud y prevención.

A la fecha, se han registrado más de 200 declaraciones de racismo como una crisis de salud pública en el país, incluso de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), aunque las resoluciones, comisiones y consultas electorales de la Ciudad de Nueva York son una de las primeras en vincular acciones específicas a su declaración.

La dominicana Josefina Colón valora esta opción en el tarjetón electoral como un paso importante (Foto: Fernando Martínez)

“Oportunidades no son iguales para todos”

Ante esta realidad, la activista comunitaria de El Bronx, Josefina Colón, está lista para participar en el proceso electoral y dar su opinión sobre las tres preguntas de justicia racial en la Gran Manzana. La dominicana comenta que como “latina de color” conoce perfectamente lo que llama “una esencia de racismo y discriminación” en todos los espacios.

“A veces hacemos bromas sobre el racismo, pero son verdad. Tu ves a un moreno corriendo, porque está haciendo ejercicios, y muchos blancos piensan que están huyendo de la policía”, comentó.

Colón destaca que la reciente crisis de salud pública terminó de “desnudar” lo que ya sabíamos: “¿Quiénes perdieron sus trabajos? ¿A quiénes están desalojando de sus apartamentos? ¿Quiénes fueron los que más murieron?… ahora es cuando con esta inflación, la estamos pasando mal. Las oportunidades no son iguales para todos”.

Por su parte, el colombiano Miguel Dominguez, de 52 años, también es elector. Y desconoce por completo, que cuando vote el próximo mes de noviembre, también tendrá la oportunidad de dar su opinión sobre algunos esfuerzos para vencer el racismo.

“Me parece con tantos años de vivir aquí, que todo esfuerzo de este tipo será ‘sal y agua’, porque no es un asunto solo de leyes, ni de constitución, sino de ayudar a las personas de color a aumentar su autoestima. Y no vivir siempre a la defensiva. Claro que hay racismo, contra los negros, contra los judíos, contra los asiáticos, contra los hispanos, contra los indígenas… pero ya debemos olvidarnos del discurso del resentimiento de la esclavitud y la colonia. Y mirar hacia adelante“, concluyó el inmigrante.

NY con leyes antiracistas muy fuertes

Sin embargo, a pesar de todas las argumentaciones sobre el histórico racismo sistémico, la ciudad de Nueva York, posse una de las Leyes de Derechos Humanos contra la discriminación racial más estrictas de todo país.

Desde 2019 se lanzó la campaña titulada “Mientras sea negro”, la cual aborda algunas formas comunes de discriminación que enfrentan los negros mientras realizan actividades cotidianas, recordando los derechos de todos los neoyorquinos negros a vivir sin prejuicios y proporciona información sobre cómo denunciar la discriminación a la Comisión de Derechos Humanos de NYC. 

Esta iniciativa que arrancó hace tres años, dejó en claro que cualquiera que se identifique como negro, incluidos los neoyorquinos afroamericanos, afrolatinos, afrocaribeños y africanos, tienen derecho a vivir libres de discriminación y acoso en la ciudad de Nueva York. 

Los anuncios también sirven para educar a las entidades que tienen responsabilidades y obligaciones potenciales según la ley, incluidos los proveedores de vivienda, los empleadores, las agencias de empleo y los dueños de negocios.

En detalle: Las 3 enmiendas

  • La primera enmienda propuesta a la Carta de la Ciudad, agregaría al preámbulo la afirmación de que el gobierno debe aspirar a corregir “los daños pasados ​​y continuos y reconstruir, revisar y reinventar nuestros cimientos, estructuras, instituciones y leyes para promover la justicia y la equidad para todos los neoyorquinos”. Además reconoce las atrocidades de la esclavitud estadounidense y el desplazamiento de los pueblos indígenas. 
  • La segunda enmienda en consulta establecería una nueva agencia de la ciudad, llamada Oficina de Equidad Racial, responsable de fomentar la equidad en la toma de decisiones, el presupuesto y la planificación a largo plazo del gobierno. Esta nueva agencia, sería responsable de supervisar los planes de equidad de la Ciudad de Nueva York, cada dos años.
  • La tercera enmienda planteada pretende crear una medida más precisa del costo de vida de la ciudad, para complementar la anticuada medida federal de pobreza, que no tiene en cuenta la asistencia pública.  De acuerdo al criterio de la Comisión se podrá medir el costo de vida, que incluye vivienda, alimentos, atención médica, cuidado de niños, transporte y otros gastos, lo cual será más claro para determinar la elegibilidad de beneficios públicos.