Niño de 10 años que baleó en un ojo a su madre en Wisconsin porque no ordenó casco de realidad virtual en Amazon se expone a 60 años de prisión

Quiana Mann, madre de cuatro, tenía 44 años; poco antes de la tragedia, había viajado de vacaciones a Puerto Rico con el menor acusado de asesinarla en la vivienda familiar en Milwaukee

Un aparato Oculus Quest 2 de realidad virtual en una tienda Meta en California.
Un aparato Oculus Quest 2 de realidad virtual en una tienda Meta en California.
Foto: Justin Sullivan / Getty Images

La madre de Wisconsin que fue baleada en el rostro por su hijo de 10 años luego de que se negara comprarle un casco de realidad virtual en Amazon laboraba en servicios de salud del comportamiento.

Quiana Mann, madre de cuatro, tenía 44 años. Poco antes de la tragedia había viajado de vacaciones a Puerto Rico con el menor acusado de asesinarla en la vivienda familiar en Milwaukee.

Una campaña de recolección de fondos habilitada en GoFundMe describe a la mujer como un ser humano compasivo.

“Quiana (44), que era madre de 4 niños, tenía un espíritu de dar demostrado durante toda su vida. Ella laboraba en servicios de salud de comportamiento porque ella quería asegurarse que todos los individuos tengan igual acceso a servicios de salud. Ella tenía un amor por Dios tan brillante que superaba cualquier dolor que podría experimentar. Ella era compasiva, amorosa y amable. Cuando tú necesitabas una amiga para que te escuchara, consejo sobre cómo cocinar, o simplemente algunas carcajadas, ella estaba a una llamada de distancia”, indica una descripción en la página que hasta este martes en la mañana había recolectado más de $13,500 dólares.

El pasado 21 de noviembre, el menor le disparó a Mann en un ojo luego de que esta le dijo que no podía comprarle por Amazon el equipo conocido como “Oculus Virtual Reality”. Según un reporte del incidente, el menor también estaba molesto porque la madre lo despertó muy temprano por una razón no especificada.

El chico agarró las llaves del depósito donde su madre guardaba un arma y se apropió del aparato. El acusado le disparó a la madre mientras esta se encontraba en el cuarto de lavado de la casa.

Tras el ataque, supuestamente, el menor ingresó a la cuenta de Amazon de su madre y compró el caso virtual.

Inicialmente, el niño trató de camuflar el crimen y deshacerse del arma, según reportes de medios nacionales.

Sin embargo, posteriormente, confesó a su hermana mayor que su madre estaba muerta. La fraterna procedió a alertar a la Policía.

El jovencito que será juzgado como adulto se enfrenta a 60 años de cárcel de resultar convicto.

Parientes del niño como su abuela materna pidieron clemencia para él bajo el argumento que el jovencito había sido diagnosticado con problemas de ira y otros padecimientos mentales. A raíz del diagnóstico médico, la madre había colocado cámaras de seguridad en la vivienda. El equipo había sido desconectado antes del ataque.