Retrato de George Washington que inspiró el billete de $1 dólar será subastado en Nueva York
La obra encargada por James Madison será ofrecida en Christie’s en 2026 y los fondos se destinarán a educación y preservación histórica
El retrato es un icono del arte nacional. Crédito: AP
Un retrato al óleo de George Washington, pintado en 1804 por el célebre artista estadounidense Gilbert Stuart y considerado una pieza clave de la iconografía nacional, será subastado en Nueva York el próximo 23 de enero de 2026.
La obra, vinculada directamente con la imagen que inspiró el diseño del billete de $1 dólar en circulación desde 1963, será ofrecida por la casa de subastas Christie’s, que estimó su valor entre $500,000 y $1 millón de dólares.
La venta forma parte de la semana especial “We the People: America at 250”, organizada por Christie’s para conmemorar el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos. Durante ese evento se presentarán piezas históricas fundamentales para comprender la identidad política y cultural del país, y este retrato de Washington se perfila como uno de los lotes más destacados por su relevancia simbólica y su calidad artística.
La pintura, titulada “George Washington” (tipo Ateneo), pertenece a una de las réplicas más reconocidas del famoso modelo creado por Stuart a finales del siglo XVIII. El original, conocido como el “Retrato Ateneo”, fue encargado por Martha Washington en 1796 y se convirtió en la base del grabado que hoy aparece en el billete de $1 dólar. Esta imagen terminó por fijar el rostro del primer presidente en la memoria colectiva estadounidense.
Según la descripción de Christie’s, el retrato muestra a Washington con una camisa de volantes y un abrigo negro, mirando de frente al espectador. La composición se distingue por la sobriedad del gesto y la intensidad de la mirada, rasgos característicos del estilo de Stuart, considerado el retratista más influyente de su tiempo y responsable de definir la imagen pública de los primeros líderes de la nación.

Un encargo con peso político e histórico
El encargo de esta obra fue realizado en 1804 por James Madison, quien entonces se desempeñaba como secretario de Estado durante la presidencia de Thomas Jefferson y que años después se convertiría en el cuarto presidente de EE.UU. La decisión de Madison de solicitar este retrato refleja la profunda admiración y respeto que sentía por Washington, figura central de la independencia y primer mandatario del país.
De acuerdo con el catálogo de la subasta, la pintura representa mucho más que el retrato de un líder. También simboliza el vínculo entre 2 de los principales arquitectos de la nación estadounidense: Washington, conocido como el “Padre de la Patria”, y Madison, recordado como el “Padre de la Constitución”. Aunque ambos tuvieron diferencias políticas en etapas posteriores, compartieron una visión decisiva sobre la construcción del nuevo Estado.
La trayectoria del retrato a lo largo de más de 2 siglos está ampliamente documentada. Tras su finalización, la obra permaneció en poder de la familia Madison y fue exhibida tanto en Montpelier, la residencia familiar en Virginia, como en Washington D.C. Estos espacios funcionaron como escenarios clave de la vida política estadounidense en los primeros años de la república.
Luego de la muerte de James Madison en 1836, su viuda Dolley Madison conservó el retrato hasta su fallecimiento en 1849. La permanencia de la obra en la familia subraya el valor personal, político y simbólico que se le atribuía, más allá de su dimensión artística.
En 1851, la pintura salió a subasta pública y fue vendida por apenas $300, una suma modesta incluso para la época. El comprador fue un neoyorquino que posteriormente sería identificado como William Henry Aspinwall, un influyente empresario y coleccionista de arte. A partir de entonces, el retrato pasó por distintas manos dentro de la familia Aspinwall y por coleccionistas reconocidos como Samuel P. Avery Jr., Marsden J. Perry, James W. Ellsworth y William K. Bixby.
En 1951, Robert Livingston Clarkson donó la obra a la Universidad de Clarkson, ubicada en Potsdam, en el norte del estado de Nueva York. Desde ese momento, el retrato formó parte del patrimonio cultural de la institución. Según Christie’s, la universidad decidió ponerlo a la venta para coincidir con el aniversario 250 de la independencia de Estados Unidos y destinar los recursos obtenidos a su misión educativa.
Michelle Larson, presidenta de la Universidad de Clarkson, expresó a la casa de subastas su deseo de que la pintura “pueda encontrar un buen hogar permanente en algún lugar”. Además, señaló que los fondos recaudados se invertirán en fortalecer programas académicos, en sintonía con los valores de promoción de la educación, la ciencia y las artes que defendía el propio James Madison.
El mercado ha demostrado un creciente interés por los retratos de Washington realizados por Stuart. Según datos citados por EFE, en 2015 se estableció un récord de $1,06 millones para un retrato del tipo Ateneo, mientras que en 2024 otro retrato del artista, perteneciente a la serie “Vaughn”, alcanzó los $2,8 millones. Estos antecedentes alimentan la expectativa de que la obra que será subastada en Nueva York pueda superar su estimación inicial.
Más allá de su valor económico, el retrato destaca por su profundo significado histórico. La imagen de Washington se consolidó como un símbolo de unidad nacional y patriotismo, y su presencia en el billete de un dólar ayudó a fijar su figura en la vida cotidiana de generaciones enteras. La subasta ofrece así una oportunidad única para que coleccionistas, historiadores y el público en general se acerquen a una pieza tangible de la historia de EE.UU.
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