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Bar Manje: el Caribe llega a cenar al Upper West Side

El chef Kingsley John ofrece sabores intensos y espíritu isleño

“La comida de Bar Manje es una cocina caribeña audaz y llena de alma, con un toque moderno”, explica el chef.

“La comida de Bar Manje es una cocina caribeña audaz y llena de alma, con un toque moderno”, explica el chef. Crédito: Cortesía

Cuando el reloj marca las cinco de la tarde en el Upper West Side, el conocido restaurante Good Enough to Eat cambia de ritmo. Las mesas se cubren con papel de carnicero, la música sube de volumen, las luces se suavizan y el aroma de especias caribeñas invade el comedor. Es la señal de que ha comenzado la noche en Bar Manje, el nuevo proyecto del chef Kingsley John que abre sus puertas para la cena todos los días.

Bar Manje —“comer” en criollo francés— es mucho más que un nuevo restaurante en la ciudad. Es una historia de regreso, de memoria y de evolución culinaria. Hace 35 años, Kingsley llegó desde Santa Lucía a Nueva York con la ilusión de trabajar en la industria gastronómica. Su primer empleo fue lavando platos en un restaurante que ocupaba precisamente el mismo espacio donde hoy se encuentra Good Enough to Eat. Quien lo contrató fue el restaurador Jeremy Wladis.

Como suele suceder en las cocinas profesionales, Kingsley fue aprendiendo cada rincón del oficio: pasó de dishwasher a cocinero de preparación, luego a la línea caliente, hasta convertirse en chef. En el camino perfeccionó su técnica junto a figuras influyentes de la alta cocina como Charlie Trotter, Daniel Boulud y Marcus Samuelsson, con quien trabajó durante años en restaurantes emblemáticos de Manhattan.

Toda esa experiencia —entre Nueva York, Washington y el Caribe— terminó moldeando su identidad culinaria.

“La comida de Bar Manje es una cocina caribeña audaz y llena de alma, con un toque moderno”, explica el chef. “Nos enfocamos en sabores auténticos, ingredientes frescos y platos que se sienten reconfortantes, pero al mismo tiempo elevados. Es el tipo de comida que te recuerda a casa, pero que también te ofrece algo emocionante y nuevo”.

El “Five-Spice Beef Lo Mein” le da una mezcla caribeña- asiática al menú./Cortesía

El menú refleja esa mezcla de tradición y creatividad. Entre los platos más llamativos aparecen los Trinidadian Doubles, una especie de “taco” caribeño hecho con pan tibio de cúrcuma relleno de garbanzos al curry y salsas picantes de la isla. También destaca el Trini Bake & Shark, donde el pescado frito y especiado se sirve dentro de un pan suave acompañado de una refrescante ensalada de mango.

Otro de los favoritos es el pulpo jerk, que combina la intensidad de la famosa marinada jamaiquina con una textura delicada. A eso se suman tres versiones de patties jamaiquinos —de cabra, res o vegetales— y una reconfortante Trini Corn Soup, una sopa callejera espesa con maíz, guisantes partidos y pequeñas albóndigas de masa, perfecta para combatir el frío neoyorquino.

Para Kingsley, cada plato tiene una historia.

“La inspiración del menú viene de mis raíces caribeñas y de los alimentos con los que crecí”, comenta. “Quería crear una carta que celebrara esos sabores tradicionales, pero presentada de una manera fresca y contemporánea”.

Las influencias del chef también se cuelan en los platos principales. El Jerk Chicken ofrece ese equilibrio entre humo, picante y dulzor que define la cocina de las islas. El Ital Stew, inspirado en la tradición rastafari, es un guiso vegano de vegetales de raíz cocinados lentamente en leche de coco con hierbas y especias.

Los fritters son uno de los aperitivos preferidos de los clientes del lugar./Cortesía

Pero quizá el plato que mejor resume el espíritu creativo de Bar Manje sea la lasaña de rabo de res, donde la carne estofada lentamente se mezcla con capas de pasta, ricotta y mozzarella hasta formar un gratinado dorado y profundamente sabroso.

Incluso los postres tienen un toque nostálgico. El departamento de pastelería de Good Enough to Eat aporta clásicos reconfortantes como pastel de coco en capas o pie de banana con crema, perfectos para cerrar la experiencia.

“Bar Manje trata de honrar la cultura caribeña y mostrar lo versátil y sofisticada que puede ser esta cocina”, afirma el chef.

El ambiente del restaurante también forma parte del viaje. El espacio, con capacidad para 80 personas, está decorado con pinturas del artista local Marcus Polo. El resultado es un comedor vibrante donde la energía recuerda más a una fiesta caribeña que a una cena formal.

El ambiente es colorido y casual, con arte que refleja al caribe. Foto: Cortesía

Para Kingsley, esa atmósfera es tan importante como la comida.

“Queremos que los invitados sientan que entraron en un ambiente caribeño cálido y vibrante”, explica. “No se trata solo de comer: es la energía, la cultura y la hospitalidad. Queremos que la gente disfrute buena comida, buena música y un lugar acogedor donde relajarse, celebrar y conectar con otros”.

Bar Manje está ubicado en el 520 Columbus Avenue, New York, New York 10024. Teléfono 212-456-0163. Más información: http://www.goodenoughtoeat.com/barmanje/.

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