EE.UU. prepara la mayor red de vigilancia electoral de su historia

Aclaran que ni FBI, ni agencias migratorias harán supervisiones, y se espera que los supervisores actuarán "sin llevar armas ni interferir en la votación"

Agrupaciones por los derechos civiles participarán en la vigilancia.

Grupos por los derechos civiles participarán en la vigilancia. Crédito: Wikimedia Commons

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos confirmó el despliegue de más de un millar de funcionarios en 50 estados para las elecciones de medio término de este martes. La medida forma parte de un operativo masivo de vigilancia electoral en el que también participarán agrupaciones del Partido Republicano, el Partido Demócrata y entidades independientes.

El organismo estatal detalló que la presencia de sus comisionados responde al objetivo de “vigilar el cumplimiento de las leyes federales y proteger el derecho al voto”. Ante el recelo de legisladores demócratas, activistas de derechos civiles y autoridades locales republicanas sobre una eventual intimidación, la entidad aclaró que no recurrirá a personal del FBI ni de agencias migratorias. Asimismo, garantizó que los supervisores actuarán “sin llevar armas ni interferir en la votación”.

Las funciones de los observadores se restringen a registrar incidencias con apego a las leyes de cada estado, marco que fija sus límites espaciales y les prohíbe dirigir el sufragio o intervenir frente a la ciudadanía, informó EFE en un análisis.

Cuestionamientos e información oficial

En declaraciones a la agencia, Ben Hovland, analista del Centro para el Progreso Estadounidense, afirmó que “lo que se está viendo es mucha información falsa. La Administración intenta confundir a la gente, pero las elecciones están organizadas por funcionarios electorales estatales y locales”.

El especialista añadió que esta dinámica “es solo parte de una narrativa falsa para tratar de socavar la credibilidad de nuestras elecciones, ya que las elecciones cumplen con las leyes estatales y federales, y se llevan a cabo con transparencia”.

A su vez, remarcó que “si los observadores intentan interferir o decirle a los funcionarios electorales cómo hacer su trabajo o influir en los votantes pueden estar violando la ley estatal”, subrayando que generar incertidumbre “es solo parte de una narrativa falsa para tratar de socavar la credibilidad de nuestras elecciones”.

Despliegue de partidos y sociedad civil

En paralelo, el Comité Nacional Republicano (RNC) enviará observadores a 22 estados, mientras cargos demócratas en zonas como Maine, Illinois y Minesota prepararon esquemas de vigilancia para evitar presiones a los votantes.

Además, agrupaciones civiles como Common Cause y la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) participarán con personal propio durante la jornada electoral.

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