Hace casi diez años que esta otra joven indocumentada también salió de las sombras

Al ver a nuevas generaciones de "dreamers" como Larissa Martinez, declararse públicamente indocumentados, Grecia Lima no puede evitar recordar el sacrificio que significa lo que hizo hace casi diez años y como cambió su vida.

En los últimos días, la historia de dos jóvenes inmigrantes indocumentadas que se graduaron como primeras en sus clases y el video del discurso que dió una de ellas en su ceremonia de graduación, han conmovido a los medios sociales y generado respuestas positivas y negativas.

Pero antes de Larissa Martinez y de Mayte Ibarra, las dos jovencitas en cuestión –ambas deTexas- hubo personas como Grecia Lima, quien como estudiante en la Universidad de California en San Diego, fue una de las primeras en “salir del closet” y declararse indocumentada públicamente hace ya casi 10 años.

En abril de 2007, Lima organizó un evento en el campus de UCSD para dar a conocer entre sus compañeros universitarios la situación de estudiantes que, como ella, no tenían papeles.

Era un tema del que pocos habían oído hablar.

Fue un discurso emotivo, en el que Grecia, quien entonces tenía 19 años, explicó su experiencia como estudiante indocumentada y presentó las historias de otros jóvenes como ella.

“Es un honor estar frente a ustedes porque muchos otros quisieran estar aquí. Hay muchos estudiantes que viven esta situación en silencio, pasan así toda su secundaria, escuela primaria e intermedia, y yo no quiero más ese silencio, por eso estoy aquí, temblando, contando mi historia”, dijo Lima entonces, en un discurso que puede verse en este video:

Lima estuvo entre las primeras, pero después vinieron muchos otros, entre ellos Pedro Ramírez, presidente del Consejo estudiantil de Cal State University en Fresno y José Salcedo, estudiante de Miami Dade College, ambos jóvenes indocumentados que “se revelaron” en sendos discursos en noviembre de 2010.

Estas revelaciones, tanto o más difíciles entonces, cuando apenas se conocía este fenómeno, llevaron al activismo de muchos jóvenes y a la formación del movimiento que hoy conocemos como el de los “dreamers”.

Hoy, casi diez años después, Grecia Lima observa sorprendida el nivel de odio y crítica que aún existe entre un segmento de la población estadounidense, hacia jóvenes que revelan su estatus de indocumentados, como lo hicieron Larissa Martinez y Maybe Ibarra en días recientes.

De hecho el propio video de YouTube del discurso que Lima dió hace casi diez años, tiene comentarios odiosos de hace pocos meses, como si sus palabras se hubieran dicho ahora, y no entonces.

No obstante, Lima notó una tendencia interesante después del discurso de Larissa, que se volvió viral en los medios en las últimas 24-48 horas: hay muchos más comentarios positivos que negativos en las redes sociales.

“Me gustó ver que mucha gente lo celebró, porque hacer esto es un sacrificio y echar para adelante con ese estatus también lo es, seas estudiante o seas lo que seas”, dijo Lima en una entrevista.

Es triste, agrega Lima, que personas adultas usen las historias de estas jóvenes para lanzar insultos y usar pedir que se construya un muro fronterizo. La joven lo atribuye a “la retórica que nos ha traído la competencia presidencial”.

Para Roberto González, profesor asistente de educación de la Universidad de Harvard, y quien ha estudiado extensamente el fenómeno de los “Dreamers”, el momento político que se vive genera más atención para revelaciones como las de Martinez o Ibarra, pero este fenómeno no es nuevo.

“Es verdad que ahora parece haber una luz verde para los peores comentarios racistas hacia estos jóvenes”, dijo González. “Pero la verdad es que hace muchos años que jóvenes como ella están surgiendo, contando su historia y saliendo de las sombras. Hay toda una comunidad de jóvenes que ya salió de las sombras y lo seguirá haciendo”.

Y en todos esos años desde que Lima dio su discurso emocionado en San Diego, las cosas también han cambiado.

Entonces, en muchos estados, los jóvenes no podían ir a la universidad pagando tarifa de residente, ni recibir asistencia financiera, ni tener licencias de conducir ni muchos otros avances que ya son una realidad en muchos estados, particularmente en California.

Cuando Lima iba a la Universidad de California, había poco más de 100 estudiantes indocumentados, hoy solo en ese sistema hay más de 3000 y hay centros de ayuda para ellos en cada campus, con un presupuesto de más de 5 millones de dólares asignado por la Presidenta Janet Napolitano.

Y jóvenes como Lima han logrado su sueño de convertirse en “Americans” (estadounidenses).

“Soy ciudadana americana, mi esposo me pidió y apenas cumplí tres años de residente me hice ciudadana. Ya he votado en varias elecciones”, cuenta Lima quien ahora trabaja como organizadora y promotora del voto para una organización nacional.

Y este propio fin de semana, en Houston Texas, más de 1000 jóvenes inmigrantes o “dreamers”, familiares y aliados se reúnen en el congreso anual de United We Dream, una organización que aboga por progreso en el tema migratorio y un final a las deportaciones.

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