Carrión con el ojo puesto en la Alcadía

Los rumores de que el ex presidente del condado de El Bronx Adolfo Carrión se postulará para contralor de la ciudad en 2013 parecen no tener gran fundamento. Mis fuentes me dicen que Carrión sigue teniendo en la mira lanzarse a alcalde ese año. Carrión, quien cumplirá 51 años en marzo, tiene más de $2 millones en sus arcas de campaña.

A pesar de haberse desaparecido de la escena política local en 2009 cuando se unió al gabinete de Obama, parece que Carrión cree que este es el momento, y puede ser que tenga razón.

Para algunos, a la principal contendora para alcalde en este momento, la presidenta del Concejo, Chris Quinn, podría caerle la maldición de los ‘speakers’ –aquellos como Gifford Miller y Peter Vallone, que tras ser presidentes (speakers) del Concejo y recolectar grandes fondos, no pudieron conectar con suficientes neoyorquinos y ganar puestos más altos.

Carrión también podría beneficiarse de que los candidatos minoritarios que se mencionan para alcalde, como el ex contralor Bill Thompson y el actual contralor John Liu, tienen muchos trapos viejos que lavar. Thompson tiene que convencer a los líderes de partidos de que lo respalden de nuevo, luego de haber perdido en 2009; y Liu ha sido cuestionado recientemente por irregularidades en sus prácticas de recolección de fondos.

Pero ninguna conversación concerniente a latinos y puestos públicos de la ciudad estaría completa si no se menciona al actual presidente de El Bronx Rubén Díaz Jr. Inicialmente, escuché que Díaz, de 38 años, está reacio a lanzarse esta vez porque tiene que reparar sus relaciones con la comunidad de empresarios después de su oposición al plan de Kings Bridge Armory por no acatarse a su llamado de ofrecer sueldos por encima del salario mínimo nacional. Esto, por supuesto, lo niegan sus aliados quienes dejan la puerta abierta para una posible candidatura y juran que la postura de Díaz sobre el llamado ‘living wage’ no tendrá incidencia en su decisión sobre si se postula o no.