Debaten sobre salarios dignos y pérdida de empleos

NUEVA YORK – La ciudad de Nueva York perdería de 6,000 a 13,000 empleos si el Concejo Municipal aprueba un proyecto de ley que requiere aumentos salariales de empleados en empresas que han recibido al menos $1 millón en subsidios municipales, según reveló un estudio dado a conocer por la Administración Bloomberg.

Los empleos son de personas con pocas destrezas y la mayoría se perderían en las comunidades fuera del Bajo Manhattan.

El alcalde Michael Bloomberg está en contra del proyecto de ley, el cual exigiría un salario base de $10 la hora más beneficios, ó $11.50 la hora, para empresas que reciben al menos $1 millón en subsidios municipales. Actualmente el sueldo mínimo es de $7.25 la hora.

Muchos proyectos serían automáticamente excluidos, como las compañías manufactureras y las sin fines de lucro.

El estudio denominado “The Economic Impacts on New York City of the Proposed Living Wage Mandate, fue dado a conocer por la Corporación de Desarrollo Económicaco de la ciudad (NYCEDC), y realizado por la firma consultora Charles River Associates.

El informe calcula que el proyecto de ley desalentaría el desarrollo comercial, y que cerca de un 33% de los proyectos de fuera del Bajo Manhattan y un 24% de los de Manhattan probablemente no continuarían si el Concejo promulga la legislación.

Además, en los próximos 20 años, la ciudad perdería $7 mil millones en inversiones y entre 100,000 a 33,000 empleos se dejarían de crear.

Jamie McShane, portavoz de la presidente del Concejo, Christine Quinn, dijo que ésta revisará el estudio.

Stuart Appelbaum, presidente del sindicado de Detallistas, Mayoristas y Tiendas por Departamento, dijo al New York Post que el estudio es “un intento desesperado de descarrilar una legislación necesaria para darles salarios dignos a miles de neoyorquinos que lo necesitan y que están urgiendo al Concejo a que la apruebe”.

La portavoz de la Alcaldía, Julie Wood, dijo que “el estudio muestra claramente que mientras el salario mandatorio aumentaría para algunos, para muchos resultaría en pérdidas de empleo y una reducción en inversión privada”.

El contralor de la ciudad, John C. Liu, calificó el informe de “deficiente”, y aseguró que “el salario digno propuesto sería un requisito para nuevos proyectos que están fuertemente subsidiados por los contribuyentes y crearía nuevos empleos con salarios decentes”.