Fuerte seguridad para Juegos Panamericanos

GUADALAJARA, México/AP – A tres semanas de los Juegos Panamericanos de Guadalajara, el blindaje que establecieron las autoridades para evitar cualquier incidente de violencia se nota en cada rincón importante de la ciudad.

Los patrullajes de camionetas de la Policía Federal Preventiva y de la policía local son parte de una estrategia que incluye a más de 10.000 efectivos, de acuerdo a los organizadores.

Los policías se encargarán de mantener la paz en la justa continental que arranca el próximo 14 de octubre, pero desde ya dejan sentir su presencia en las principales avenidas, incluso con revisiones de documentos de identidad a discreción de los agentes.

“Llevamos cuatro años alistándonos para esta fiesta, tenemos al personal capacitado para que así sea. Será sin duda una dura prueba, pero estamos listos”, dijo el secretario de Seguridad Pública estatal, Luis Carlos Nájera.

Guadalajara, ubicada a unos 600 kilómetros de la capital en el occidente mexicano, ha sido escenario de hechos violentos relacionados con el narcotráfico, especialmente en los primeros meses de este año.

Luego de los bloqueos, el ejército mexicano capturó a Martín Beltrán Coronel, alias ‘El Aguila’, presunto líder del Cártel de Sinaloa que reemplazó a su tío Ignacio Coronel y era considerado el tercero en la jerarquía del grupo criminal. Según las autoridades castrenses, Beltrán era responsable del tráfico de droga procedente de Centro y Sudamérica a través del océano Pacífico.

Por ahora, los patrullajes incluyen revisiones de documentos de ciudadanos, que son retenidos lo que dura una búsqueda de información en la base de datos de la policía federal.

“Esto es por su seguridad y la de todos. A veces es molesto para los ciudadanos, pero es por la paz de los demás”, destacó durante una revisión un policía estatal que no quiso ser identificado.

Desde que el gobierno del presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva contra los cárteles de la droga en diciembre del 2006, los choques de narcos con las autoridades y entre ellos han dejado más de 35.000 muertos.

Los escenarios deportivos de algunas ciudades han sido testigos de hechos violentos.

El 20 de agosto, por primera vez en la historia se interrumpió un partido de la primera división del fútbol mexicano (entre Morelia y el local Santos) por hechos relacionados al narcotráfico, cuando presuntos sicarios atacaron una patrulla en un retén policíaco afuera del estadio TSM de la norteña Torreón.

En julio del 2010 se vivió un evento parecido en Reynosa, fronteriza con Estados Unidos, donde un juego de la liga mexicana de béisbol fue suspendido por una balacera en las afueras del estadio Adolfo López Mateos.

Las autoridades responden que el país ha sido escenario de otros eventos internacionales sin incidentes, como el Mundial de fútbol Sub17 en junio, que tuvo como sede ciudades con problemas de violencia como Monterrey, Morelia y Torreón.