Anuncian proyecto contra armas ilegales

MANHATTAN – Esta semana Kirsten Gillibrand presentará en el pleno del Senado una nueva iniciativa federal para combatir el tráfico de armas y su venta ilegal en el estado de Nueva York, según anunció ayer la senadora demócrata en conferencia de prensa.

Alrededor del 90% de incidentes de violencia armada que se registran en la ciudad de Nueva York tiene conexión con alguna arma que vino de fuera del estado y por lo menos el 90% de estas armas son ilegales, informó la oficina de la senadora.

“Penalizando a los vendedores de armas que no respetan la ley [vendiendo armas a personas con récord criminal] además de los traficantes y sus redes enormes, podemos reducir la violencia armada y asegurar que nuestros barrios y familias”, dijo Gillibrand, en la rueda de prensa donde anunció el proyecto de ley. Bajo la propuesta, los vendedores que no cumplen con la ley podrían ver sus licencias suspendidas y una multa de hasta $2,500 por violación. Los traficantes de armas podrían enfrentar hasta 20 años en la cárcel. Los líderes de redes de tráfico de armas podrían enfrentar sentencias de hasta cinco años adicionales.

El proyecto de ley, conocido como el Acta de Prevención al Tráfico de Armas de 2011, se anunció pocos días después que una investigación de la Fiscalía Estatal resultó en el arresto de 10 vendedores de armas ilegales.

“Nuestra investigación confirmó lo que muchos ya sabían”, comentó el Fiscal General del estado, Eric Schneiderman. “En EEUU, la gente puede conseguir armas fácilmente, sin importar su historial criminal u otros factores prohibitivos”, agregó el funcionario.

La investigación destapó vendedores que estaban vendiendo armas en ferias de armas sin verificar los antecedentes criminales de los compradores, lo cual es obligatorio hacer por ley. Bajo el proyecto, este tipo de venta se convertiría en un crimen y el vendedor perdería su licencia.

La investigación de la fiscalía también halló una fisura en la ley – ya que los operadores de ferias de armas no son responsables, legalmente, por las armas vendidas en estas exhibiciones. La legislación responsabilizaría a los operadores, además de los vendedores.

En Manhattan, la gente dijo ayer que se sentía segura y que no hacía falta más control. “Yo me siento cómodo”, dijo Eliot Rodríguez, un padre mexicano que trabaja en el condado.

Mientras tanto, residentes de Queens, Brooklyn y El Bronx coincidieron en que debe haber más control de las pistolas para prevenir el crimen armado. Briggette Arévalo, una adolescente de origen ecuatoriano quien vive en Jamaica, Queens, dijo: “Uno anda con miedo porque en cualquier momento lo pueden herir”. Con ella iba Estefany Iglesias y Diana Rodríguez, todas en la escuela secundaria quienes dijeron que había mucha actividad de la pandilla Latin Kings y que sus padres no las dejaban salir solas. “Salimos con un adulto o en un carro”, dijo Estefany.