Casos de policías racistas no aislados

Los comentarios en Facebook formulados por personas que supuestamente son oficiales de la Policía, ofrece al público una vista a la conciencia oculta del Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD). El trato que se le da a los oficiales y empleados civiles de grupos minoritarios en el NYPD no es muy diferente a los comentarios realizados en esa página repugnante de Facebook.

De hecho, me atrevería a decir que el trato es peor. Los empleados del Departamento tienen que aceptar el maltrato y los que luchan contra la desigualdad sufren en sus carreras, y hasta los más afortunados tardan años en recuperarse.

Lamentablemente, cuando la acción policial es motivada por la discriminación, suele afectar al público porque que impide el avance de las personas. Pero cuando el público sufre de discriminación ellos por lo menos tienen un proceso judicial penal para reivindicarse de alguna manera. Para los empleados del Departamento de Policía, ese mecanismo de controles y equilibrios no existe.

Para darse cuenta de la magnitud de los problemas dentro del NYPD uno sólo tiene que revisar las numerosas quejas presentadas ante la Oficina de Igualdad de Oportunidades en el Empleo del NYPD (EEO), que han aumentado en los últimos años.

El mal proceso del EEO obliga a los empleados a contratar representación legal por su propia cuenta e implica un proceso legal de años.

Se cree que el NYPD es intachable. Pero los oficiales deben ser obligados a exihibir un nivel profesional mayor. Estos comentarios racistas deben ser conservados y analizadas no sólo como un incidente aislado.

En raras ocasiones los medios de comunicación hablan sobre estos temas, pero con la crisis económica, los escándalos del gobierno y de las celebridades, el trato desigual entre los empleados del NYPD no es noticia. El Concejo Municipal tiene el poder de hacer un cambio, pero se niega a hacerlo. Quizás algún día el público se indignará lo suficiente para hacer responsable, finalmente, al Concejo por no tomar acción. No creo que esto suceda en mi vida, pero no hay que perder la esperanza de que las cosas en el NYPD mejorarán algún día.