Navidades pobres para negocios de Alto Manhattan

Poca compra e interés por 'baratillos' empañan ventas de fin de año en W.Heights
Navidades pobres para negocios de Alto Manhattan

NUEVA YORK – Cira de Jesús atravesó El Bronx en autobús y llegó hasta el corredor comercial de la avenida St. Nicholas, en el Alto Manhattan, sólo para aprovechar los baratillos de la zona y comprar los presentes de Navidad.

“Aquí hay muchos baratillos”, dijo De Jesús, mientras revisaba las mercancías de la tienda Linen Outlets, conocida en el área como el Hormiguero Dominicano, por la gran cantidad de clientes que abarrotan el local. “Los sostenes que en otra parte están a $5, aquí se consiguen a dos por $5, y las sábanas que en la tienda El Mundo tienen a $12.99, aquí están a $6”.

De Jesús podría ser un símbolo de los clientes que en este diciembre visitan las tiendas de Manhattan. Según algunos comerciantes, la gran mayoría sólo anda en busca de baratillos, y ya no gasta con la desenvoltura de antes.

El mismo Hormiguero Dominicano, pese a sus grandes ofertas de temporada, ha experimentado un descenso en las ventas de un 30% con relación a la primera quincena de diciembre, según reveló la administradora, Deyanira Tejada.

“Las mayores ventas las vimos en noviembre, época en que los dominicanos viajan a su país y compran sus regalos, en su mayoría ropa interior, sábanas, cortinas y toallas”, dijo Tejada. “Pero en lo que va de diciembre, las ventas son más bajas que el año pasado. Para esta fecha la tienda estaba tan abarrotada que la gente que no cabía”, señaló Tejada, indicando que la baja en las ventas se debe a la crisis económica y al desempleo.

Otro negocio que presentó un panorama sombrío fue la famosa Casa del Mofongo de dicho corredor comercial.

Franklin Cruz, el administrador del restaurante, dijo que con relación a la primera quincena de diciembre del año pasado, las ventas han disminuido un 50%.

“El número de clientes no se ha reducido, pero el consumo es mucho menor que el año pasado. La gente que antes se comía unos camarones ahora se come un pollo, y el que se bebía un trago de Hennessy ahora pide un Corona”, reveló el comerciante. “La gente sigue visitando el restaurante, pero tiene menos dinero para gastar”, agregó.

La caída del poder adquisitivo parece afectar incluso la industria de la belleza, que normalmente hace su agosto durante las festividades. Pero según reveló Johanna Gómez, dueña de Envy Nail Salón, con relación al año pasado, el negocio ha bajado en un 40%.

“Parece que no hay dinero para las mujeres hacerse las uñas”, se quejó Gómez. “El año pasado, para esta época, cada una de las empleadas tenía hasta tres mujeres esperando para hacerse la manicure, pero ahora escasean los clientes”, señaló.

Otro negocio que reportó baja en las ventas fue la tienda de venta de celulares Metro PCS, con un 40% menos que el año pasado para el mismo periodo. Albert Bosa, el dueño, lo atribuye a la competencia con otras marcas, que este año están ofreciendo los mismos especiales que Metro PCS.

De los negocios consultados, sólo la tienda de zapatos Acrópolis reportó un incremento de un 20% con relación a diciembre del año pasado, y se lo atribuyó a los baratillos.

“Nosotros tenemos especiales en zapatos de mujeres con precios de $6 y $7, y eso es lo que la gente está buscando”, dijo Raysa Then, la encargada.

La presidente de la Cámara de Comercio Latina del Manhattan, Silvia Smith, confirmó que la situación la crisis económica y el desempleo, y la falta de incentivos económicos para los comerciantes, han afectado negativamente a los pequeños empresarios del área.

“Por falta de incentivos económicos estamos viendo el cierre masivo de negocios”, dijo Smith. “Sólo de la calle 155 a la 225 han cerrado más de 150 negocios este año, debido mayormente a la baja en las ventas y a los incrementos en el alquiler”, señaló.

Lo que no parece caer estas las festividades es la generosidad de los hispanos hacia sus familias. El envío de remesas a República Dominicana y Centroamérica se mantiene igual que el año pasado, dijo la encargada de la agencia de transferencia de dinero La Nacional, señalando que el mayor flujo de envío se produce la semana antes de Navidad.

“La gente hace fila para enviar su remesa antes del 25”, añadió la encargada.