Comienza juicio contra presunto espía de la CIA

Madrid/Notimex – El ciudadano estadunidense de origen iraní, Amir Mirzai Hekmati, confesó ayer que mantuvo contactos con la CIA para infiltrarse en los servicios secretos iraníes, pero aseguró que fue “engañado” y jamás quiso “perjudicar” a la república islámica.

En la primera audiencia de su juicio ante un tribunal de Teherán, Hekmati admitió que entró a Irán para actuar como espía en los servicios de inteligencia, pero que su verdadera intención era quedarse en el país, reportó la agencia iraní de noticias FARS.

“Fui engañado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos”, declaró el procesado de 28 años de edad, quien podría ser condenado a muerte, la pena máxima por espionaje en Irán.

“Aunque fui elegido para introducirme en los sistemas de Inteligencia de Irán y actuar como nueva fuente de información para la CIA, no tuve ninguna intención de perjudicar al país porque tenía la intención de quedarme a vivir en el país y de no regresar a Estados Unidos”, afirmó.

En su testimonio, Hekmati relató que mantuvo una primer reunión con la CIA en 2009. “Luego, pasé por varias otras entrevistas y un curso de entrenamiento de cinco meses (…) antes de ser enviado a Irak, donde pasé nueve meses”, agregó.

Luego de Irak, “fui contactado por la CIA y tuve varias entrevistas en un hotel en Washington. Ellos me pidieron que transmitiera informaciones y que me pagarían”, dijo, precisando que le habían prometido 500 mil dólares por ese trabajo.