Tareas para 2012

A pesar de duros retos políticos y económicos, el 2011 dejó varias victorias para la comunidad latina e inmigrante de Nueva York: la suspensión en el estado del mal concebido programa Comunidades Seguras; una ley municipal que limita deportaciones injustas desde Rikers Island; un mandato que obliga a las agencias estatales a proveer servicios de traducción; y una legislación que permite a choferes de taxis sin medallón expandir sus negocios, entre otros cambios.

Pero hay mucho más que hacer en 2012 para que los neoyorquinos reciban los servicios para asegurar su avance. Aquí algunas tareas pendientes para este año:

Apruebar el ‘Dream Act’ estatal: Funcionarios electos y el gobernador Cuomo deben apoyar una propuesta de ley que daría a universitarios indocumentados acceso a créditos y becas educativas estatales. Actualmente, dos propuestas buscan ayudar a estos estudiantes. Pero ambas enfrentan la resistencia del senado republicano. Cuomo -quien aún tiene que sentar posición sobre estas propuestas- debe hacer esta ley una prioridad. Una ley de este tipo además enviaría un claro mensaje a Washington, D.C. sobre la importancia de pasar el Dream Act federal, que daría a ciertos estudiantes indocumentados la posibilidad de legalización.

Instaurar el salario justo: Demasiados latinos en la ciudad sobreviven con el salario mínimo de $7.50 la hora, mientras el costo de la vida sigue aumentando. Por eso el Concejo Municipal, bajo la presidencia de Christine Quinn, debe aprobar el llamado “living wage”, que establece requerimientos razonables para que los negocios grandes que reciben excepciones de impuestos y subsidios públicos les paguen a sus trabajadores $10 la hora con beneficios, ó $11.50 la hora sin beneficios.

Establecer la obligatoriedad de días de enfermedad pagados: Esta legislación ayudaría a 1.3 millones de trabajadores de la ciudad a tener el beneficio básico de días de enfermedad. Hay suficiente evidencia de que esta medida no afectará la creación de empleos, y, en su lugar, podría ayudar a reducir los costos de emergencias médicas y enfermedades prevenibles.

Proteger a los ciclistas comerciales: Cada día miles de repartidores, muchos de ellos inmigrantes sin seguro médico, arriesgan sus vidas al circular fuera de los canales de bicicletas, sin equipo adecuado ni luces. Cualquier medida para mejorar las vías de ciclistas debe incluir provisiones para quienes trabajan en bicicleta.

Fortalecer leyes de alquiler regulado: En los últimos 15 años, la ciudad ha perdido 300,000 apartamentos de alquiler regulado, y cada año pierde 15,000 más. En 2011, una propuesta de legislación estatal busó mejorar aspectos de la ley que han permitido la reducción del inventario de vivienda asequible. La legislación no logró suficiente apoyo. El Gobernador Cuomo –quien dijo que ayudaría a reformar esta ley– debe priorizar este asunto en esta sesión legislativa y usar su músculo político para convencer a los senadores republicanos de que apoyen los cambios.

Eliminar las huellas digitales para cupones de alimentos: El Concejo debe aprobar una ley que elimine la errada política de Bloomberg de exigirles huellas digitales a quienes califican para recibir cupones de alimentos. La Administración no ha podido demostrar la efectividad de esta medida. Si el Concejo no lo hace, el Gobernador Cuomo debe prohibir el requisito a través de una orden ejecutiva.

Aumentar la representación latina: Nueva York perderá dos congresistas este año debido a su lento crecimiento poblacional. La comunidad latina de Nueva York, sin embargo, creció en 19.2%. Una comisión especial revisa actualmente propuestas para reajustar el mapa electoral y reflejar la nueva realidad demográfica del estado. Los legisladores deben aprovechar la coyuntura para acercar a los latinos al nivel de representación que merecen en el Congreso.

Comprometerse a un presupuesto justo: Con la ciudad enfrentando un déficit de $2 mil millones para 2013, el alcalde Bloomberg tendrá que tomar decisiones difíciles. Esas decisiones no deben socavar los esfuerzos para combatir la pobreza. En lugar de recortar más empleos y fondos para servicios que ayudan a los más pobres, el Alcalde debe buscar nuevas vías de ahorro, como revisar contractos públicos que podrían estar inflados.