Llamado de alerta en NY

Llamado de alerta en NY
Jeremy Lin (izq.) de los Knicks defiende a Tony Parker (der.), de los Spurs, en el partido de anteanoche en San Antonio, que marcó la tercera derrota al hilo de NY.
Foto: AP / Darren Abate

Los Knicks deben reponerse. Y pronto. Tras su tercera caída consecutiva tras el receso del Juego de Estrellas, el equipo del Garden sigue en línea como octavo mejor para clasificar en los playoffs en la Conferencia Oeste.

Pero hay que ver que los Bucks de Milwaukee, equipo que lo recibe en su tabloncillo esta noche (8:30 p.m., MSG), luce como el club que a la larga puede bajarlo de su posición.

Nueva York (18-21, .462) viene cayendo en picada y Milwaukee (15-24, .385) ahora aparece en las tablas de posiciones como los que se disputan el octavo puesto en esta lucha final de conferencias.

Los Knicks también han perdido seis de nueve encuentros, un desequilibrio notable desde que Carmelo Anthony se juntó con Jeremy Lin en las postrimerías de la primera mitad de la temporada.

Aunque Carmelo encabezó en anotaciones a los Knicks con 27 puntos en el juego de anteanoche que perdieron en San Antonio 118-105, la química Melo-Lin no ha podido funcionar.

Lin también jugó bien en San Antonio, donde en 28:40 minutos, terminó con 20 puntos, tres rebotes y cuatro asistencias.

Anthony con 38:27 de juego contra Spurs, se repuso de un desastre en su juego anterior en Dallas, pero dijo que no sabe qué le pasa tras su regreso desde que se lesionó en la ingle.

“No lo sé. No puedo responder”, expresó Anthony.

“No encuentro la razón”, agregó, tras un breve lapso mientras buscaba salir del paso ante la prensa.

Quizás Anthony pudiera ser parte del problema de adaptación al nuevo estilo con el que juega el equipo.

Anthony se lamentó por estar confundido con la nueva técnica del club, tras el surgimiento de Lin como base principal.

“Pienso todo el tiempo que antes tenía el balón muchas veces en mis manos, además con la confianza en distribuirlo. Ahora tengo que tener paciencia en que vuelva hacia mí y ajustarme a este proceso”, dijo el canastero, según ESPNdeportes, tras terminar con sólo seis puntos (2-12) en el juego anterior.

En ese partido perdió Nueva York 95-85 contra Dallas.

Con este señalamiento, dicho tirador de los Knicks, quien llegó a este club procedente de los Nuggets, donde se convirtió en uno de los ases del baloncesto de la NBA, parece no encontrar todavía su destino trazado. Y más ahora con el surgimiento de Lin, adaptado a un nuevo sistema del quinteto como base abridor.

Sin embargo Melo reconoce que tendrá que buscar ajustarse él mismo, pues no podría seguir por una ruta diferente de la nueva que ha trazado su entrenador Mike D’Antoni.

Esta noche los Knicks terminan en Milwaukee un abultado y difícil itinerario, para regresar a la arena del Garden este domingo (12:00) a enfrentarse a Sixers de Filadelfia.

Todavía queda mucha tela en esta temporada, recortada por culpa del paro.

Con 27 juegos programados en total, a los Knicks le restan 13 para jugarlos en el Garden, ante una fanaticada exigente, pero que puede ayudar con su ruidoso coro.

constantino.viloria@eldiariony.com