Restaurante demanda a la Policía de NY

NUEVA YORK- Una demanda federal fue interpuesta por propietarios de un restaurante en el alto Manhattan, acusando a la policía de desarrollar operaciones encubiertas de forma maliciosa, dirigidas a detectar la venta ilegal de alcohol a menores.

En la acción -interpuesta a nombre de los propietarios del restaurante Papasito, ubicado en Manhattan- textualmente se afirma que de forma “continua y arbitrariamente se están cerrando los restaurantes, sin ni siquiera habérseles acusado de un crimen y sin notificarlos de su proceder equivocado o fuera de la ley”.

La querella detalla el procedimiento de la uniformada en el caso del restaurante Papasito, de la avenida Broadway y la calle 104, que fue cerrado el fin de semana pasado durante cinco días.

Ayer, alrededor de un centenar de personas, entre propietarios de restaurantes, de bodegas y empleados, se congregaron para exigir al Comisionado de Policía, Raymond Kelly, detenga la persecución contra los comerciantes hispanos del alto Manhattan.

Fernando Mateo, portavoz de la Asociación de Salones y Restaurantes del Norte de Manhattan, explicó que “no estamos en contra de que la policía haga su trabajo para sancionar a los establecimientos que venden licor a menores, pero un comercio tiene el derecho de ser notificado cuando ha cometido una infracción para corregirla a tiempo y no esperar a que su negocio sea cerrado”.

Entre tanto, Ramón Murphy, presidente de la Asociación de Bodegas, dijo que su sector está siendo también muy afectado. “A nosotros también nos envían personas menores con el propósito de hacer que se nos cierre”, dijo.

Por su parte, Paul Brown, Portavoz de la Policía, dijo que el Departamento no ha establecido ningún blanco específico –establecimiento- ni al azar, para llevar a cabo operativos por la venta de alcohol a menores, excepto aquellos que han sido apropiadamente identificados, como consecuencia de quejas que han llegado a la uniformada.