Ola de fe en Nueva York por visita papal

La visita podría ayudar a revitalizar la fe de algunos católicos que han sido afectados por la violencia en México
Ola de fe en Nueva York por visita papal
Santiago Rubio, sacerdote mexicano que preside el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en Manhattan.
Foto: Fotos: Zaira Cortes / EDLP

Nueva York – Si algunos perciben cierto desánimo en México y Cuba ante la visita del Papa Benedicto XVI, la escala pastoral por esos países ha generado gran entusiasmo aquí en Nueva York.

El sacerdote mexicano Santiago Rubio, que preside el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en Manhattan, dijo que la visita podría ayudar a revitalizar la fe de algunos católicos que han sido afectados por la violencia en su país.

Rubio, con 31 años de sacerdocio, subrayó que la llegada del Santo Pontífice alegrará el espíritu de “un pueblo castigado por la injusticia”.

“El Santo Padre pisa tierra mexicana cuando más se le necesita. Esperemos que su presencia toque el corazón de aquellos que lastiman a sus hermanos”, comentó el clérigo.

El párroco expresó que su feligresía –de unos tres mil mexicanos– inició grupos de oración para pedir por el bienestar del Papa durante su estancia en México.

El sacerdote italiano Salvatore Sportino, de la iglesia de San José en El Bronx, destacó que los “pecados sociales” deberán ser agenda de Benedicto XVI. Indicó que México es el segundo país latinoamericano –después de Brasil– con mayor feligresía –el 88.7% de sus habitantes son católicos.

Sportino pidió durante la homilía en una misa reciente que la presencia de Benedicto XVI brinde paz y alivio a los mexicanos.

El padre cubano-americano Ruskin Piedra, de la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Sunset Park, Brooklyn, subrayó que la estancia de Benedicto XVI en suelo mexicano podría persuadir a los gobiernos locales a anteponer los intereses del pueblo a los propios. “México vive una guerra que no es suya”, apuntó.

Piedra dijo también que la visita de Juan Pablo II en 1998 abrió un poco las puertas de la isla al mundo. Indicó que Benedicto XVI –que estará en ese país del 26 al 28 de marzo– podría contribuir para que la apertura sea mayor.

Piedra, con 52 años de sacerdocio, pidió que la presencia del Papa “toque a aquellos que tiene en sus manos la vida de presos políticos, y a los líderes responsables del embargo que no hace daño al gobierno cubano, sino a los cubanos que padecen hambre”.

Ayer el Obispo cubano-americano Octavio Cisneros viajó a México luego de ser designado para representar la conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, durante la visita del Papa a ambos países latinoamericanos.

“Los feligreses de Nueva York, México y Cuba han unido alma y corazón en sus oraciones para que Benedicto XVI traiga paz a estos países”, dijo Cisneros, obispo auxiliar de Brooklyn.