Un recuerdo para César
Hoy se cumple el 85 aniversario del nacimiento de César Chávez, el activista luchador por los derechos de los trabajadores de la tierra que mediante protestas pacíficas logró reconocimiento y mejoras laborales para campesinos.
La humildad y determinación de Chávez lo llevaron a ganar importantes batallas, entre ellas, el primer contrato laboral agrícola, el cual trajo mejor salario y condición de vida para los trabajadores del campo.
La labor de César Chávez continúa inspirando, y sus logros siguen siendo los pilares de la lucha laboral agrícola en los Estados Unidos, pero aún hay mucho por hacer y su legado está en riesgo.
A nivel federal y estatal hay esfuerzos legislativos para revertir algunas de las ganancias de Chávez. En Maine, por ejemplo, un proyecto de ley busca eliminar el sindicato de los trabajadores avícolas.
Aún peor, en el Congreso, las normas federales para regular mejor el trabajo infantil -algo sólo permitido en la industria agrícola- están bajo ataque.
El Departamento de Trabajo está actualizando regulaciones de más de 40 años para proteger a cerca de 212 mil menores de 18 años que trabajan en los campos, y cerca de medio millón que labora en fincas familiares. Estas propuestas son el blanco de dos proyectos de ley promovidos por la industria que insólitamente invocan los valores familiares para permitir la explotación de los más vulnerables. En la Ley para Preservar la Familia Americana de Tom Latham (R-Iowa) se dice que la protección propuesta rompe “la tradición” del trabajo infantil que supuestamente les forma carácter y liderazgo. ¡El colmo del cinismo!
Chávez nos dejó hace casi 19 años. Su ausencia se siente ahora más que nunca, no sólo entre miles de campesinos que siguen siendo víctimas de maltrato y desprecio, sino entre millones de trabajadores inmigrantes perseguidos y desprotegidos. Las décadas pasan, pero la batalla continúa. Si César pudo ayer, sí se puede hoy, y mañana.