Millones de beneficiarios pierden SNAP, los nuevos requisitos que complican el acceso a la ayuda
SNAP pierde millones de beneficiarios en EE.UU; conoce los nuevos requisitos laborales y cambios que complican el acceso a esta ayuda
SNAP registra caída de beneficiarios. Crédito: Shutterstock
El número de personas inscritas en SNAP, el principal programa de asistencia alimentaria de Estados Unidos, cayó con fuerza durante el último año, justo cuando comenzaron a aplicarse nuevas reglas para determinar quién puede seguir recibiendo el apoyo.
Los datos federales muestran que la reducción ha sido más rápida de lo que se había previsto. De acuerdo con las cifras citadas en el reporte, la inscripción pasó de 42.2 millones de personas en mayo de 2025 a 36.6 millones en mayo de 2026, una disminución superior al 13% en 12 meses. Las cifras de mayo todavía son preliminares y pueden ser revisadas.
SNAP es administrado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y proporciona ayuda para la compra de alimentos a hogares de bajos ingresos. El gobierno federal también ha intensificado sus esfuerzos para verificar la elegibilidad de quienes reciben el beneficio.
¿Por qué están disminuyendo los beneficiarios de SNAP?
Uno de los principales cambios está relacionado con los requisitos laborales. La nueva legislación amplió el grupo de adultos que debe trabajar, estudiar o realizar actividades determinadas para mantener la ayuda durante ciertos periodos.
Durante años, muchos adultos de hasta 54 años sin hijos menores a su cargo estuvieron sujetos a requisitos de actividad laboral. Ahora, las nuevas disposiciones alcanzan también a personas de 55 a 64 años y a quienes tienen hijos de entre 14 y 17 años.
Entre las personas que mantienen una exención se encuentran quienes tienen 65 años o más, quienes tienen hijos menores de 14 años y determinados beneficiarios con limitaciones de salud.
También dejaron de estar exentos algunos grupos que anteriormente podían quedar fuera de estas reglas, entre ellos determinadas personas sin hogar.
El USDA mantiene reglas específicas sobre los límites de tiempo y las exenciones aplicables a determinados beneficiarios.
La caída fue mucho mayor de lo esperado
El descenso en la inscripción ha llamado la atención porque ocurrió a un ritmo más rápido del que habían anticipado las proyecciones oficiales.
En febrero, la Oficina de Presupuesto del Congreso había estimado que los nuevos requisitos y otras modificaciones provocarían una reducción gradual de los beneficiarios de SNAP durante los próximos años.
Sin embargo, las cifras registradas en mayo de 2026 ya se acercaban a niveles que esas proyecciones situaban varios años más adelante.
La reducción comenzó después de que la inscripción alcanzara un máximo reciente de 43.3 millones de personas en octubre de 2024.
Arizona registra una de las mayores caídas
El caso de Arizona destaca especialmente. La inscripción en SNAP cayó alrededor de 55% entre abril de 2025 y abril de 2026, lo que representa más de 400,000 personas menos dentro del programa.
Las autoridades estatales atribuyeron parte importante del descenso a las dificultades administrativas para poner en marcha los nuevos requisitos federales.
La transición ha implicado una mayor cantidad de verificaciones y documentos para determinar quién mantiene la elegibilidad. El USDA, de hecho, ha destinado recursos para apoyar a los estados en la verificación electrónica de ingresos y empleo de los solicitantes y beneficiarios.
En Arizona, las autoridades señalaron que contratar más personal y habilitar mecanismos para enviar documentos por internet ha ayudado a reducir los problemas administrativos en los últimos meses.
Otros estados también reportan menos beneficiarios
La reducción no se limita a Arizona.
Georgia, Luisiana, Nevada y Florida también registraron caídas superiores al 20% en el periodo analizado, según los datos citados.
En Florida, el gobierno estatal sostuvo que la reducción refleja su apuesta por impulsar la autosuficiencia económica de las familias.
Sin embargo, organizaciones que trabajan con personas de bajos ingresos advierten que una parte de la disminución podría estar relacionada con obstáculos administrativos y no necesariamente con que todos los hogares que dejaron SNAP hayan dejado de necesitar la ayuda.
El problema de los trámites
Uno de los puntos de mayor preocupación para los defensores de los beneficiarios es que algunas personas que todavía cumplen con las condiciones para recibir SNAP podrían quedar fuera por no entregar documentos a tiempo, no completar los trámites o no responder a las solicitudes de información.
En Arizona, por ejemplo, algunas familias han tenido que presentar comprobantes adicionales sobre sus ingresos, empleos y composición del hogar para demostrar que todavía cumplen con las reglas.
La diferencia es importante: una persona puede dejar de recibir SNAP porque ya no reúne los requisitos o porque no logró completar correctamente el proceso de verificación.
Por ahora, los datos disponibles no permiten determinar con precisión cuántas personas pertenecen a cada grupo.
También preocupa el impacto en otros programas
La reducción de SNAP podría tener efectos que van más allá de la compra de alimentos.
Los defensores señalan que algunos niños que viven en hogares beneficiarios pueden acceder automáticamente a determinados programas de alimentación escolar, siempre que cumplan con las condiciones correspondientes.
La pérdida del beneficio podría obligar a esas familias a realizar nuevos trámites para demostrar su situación económica y mantener otros apoyos.
También preocupa la presión que esto pueda generar sobre bancos de alimentos y organizaciones comunitarias, que ya han comenzado a recibir más solicitudes de ayuda en algunos lugares.
Organizaciones como Feeding America y otros grupos dedicados a combatir el hambre han advertido que los bancos de alimentos no tienen la capacidad para sustituir completamente un programa federal de la escala de SNAP.
El siguiente cambio podría llegar en 2027
Los cambios en SNAP todavía no han terminado.
Uno de los próximos puntos que genera preocupación es el nuevo esquema mediante el cual algunos estados podrían tener que asumir una parte del costo de los beneficios cuando sus tasas de errores en los pagos superen determinados niveles.
La implementación del sistema de costos compartidos está prevista para octubre de 2027, aunque el Congreso ha considerado retrasarla.
Los defensores de los beneficiarios temen que esta medida pueda llevar a algunos estados a endurecer todavía más sus procesos de elegibilidad para reducir el riesgo financiero.
Por ahora, la caída en la inscripción ya muestra el impacto de las nuevas reglas: millones de personas han dejado de aparecer en las listas de SNAP en apenas un año, mientras las autoridades estatales siguen adaptándose a los cambios y los grupos de ayuda social advierten sobre las consecuencias para las familias que dependen de este apoyo.
Sigue leyendo:
- Prohibir la compra de refrescos con SNAP podría ahorrar $1,200 millones al año en gastos de salud
- Pagos de SNAP en septiembre: cuándo comienzan y cuánto pueden recibir los beneficiarios
- Transición a SNAP para Puerto Rico en versión de “Farm Bill” del Senado: “Este año se ve difícil”
- ¿Perdiste los beneficios de SNAP? Este estado dará un pago único de $400