Niños hacen teatro para salvar el planeta

Programa cultural en la PS 123 de Bushwick forma escritores con conciencia

Niños hacen teatro para salvar el planeta
La dominicana Zukari Castillo (izq.), de 10 años, junto otro miembro del elenco, en el escenario de Gran Teatro Verde, donde se presentó su obra Ugly White.
Foto: Carolina Ledezma / EDLP

Brooklyn – En la escuela PS 123 de Bushwick la creatividad germina tanto como los vegetales que crecen en el huerto del plantel. En sus aulas, niños como la dominicana Zukari Castillo, de 10 años, aprenden a amar la escritura que tanto rechazan creando guiones de teatro sobre ecología y ambiente.

El fin de semana pasado, las obras de Zukari y 11 de sus compañeros de quinto grado se presentaron en el teatro de The Bushwick Starr, una organización local dedicada a promover las artes escénicas en esta comunidad, a través de iniciativas educativas como El Gran Teatro Verde.

La pieza de Zukari se llama “Ugly White”, una Blancanieves que es “muy fea porque sólo come comida chatarra’, explica la niña. Tras visitar un huerto hidropónico y aprender cómo se cosechan vegetales, hortalizas y frutas, Ugly White aprende que sólo consumiendo alimentos frescos podrá lucir bella y sana.

A Zukari no le gusta escribir ni comer todo tipo vegetales (sólo espinacas y brócoli), pero estaba feliz de ver a los artistas interpretando su obra. “Fue una experiencia muy divertida, pero muy difícil también”, dijo la pequeña que tiene un talento natural para la pintura, según explica su madre y docente de PS 123, Aridia Cabrera, de 44.

El Gran Teatro Verde es programa anual de eco-dramaturgia que desarrolla The Bushwick Starr en colaboración con Casa Club de Superhéroes.

Según detalló Jeremy Pickard, director del colectivo de artistas y científicos Casa Club de Superhéroes, este es el primer año que se realiza en esa escuela –donde 91% de sus 882 estudiantes son hispanos–, la cual es conocida por su programa de arte y sus proyectos ambientalistas.

“Niños de quinto grado tiene una edad perfecta, porque son suficientemente maduros para concentrarse en el trabajo y expresar sus ideas”, comentó al teléfono.

De enero a marzo, el grupo se reunió después de clases dos veces por semana. En el aula, Jeremy y su equipo contaron con la ayuda de la maestra Lauren Fahey.

Además de Zukari, los nóveles autores de esta edición del Gran teatro Verde fueron: Jeremy Badía, Emily Cordero, Dana Diallo, Bryana Díaz, Mariela López, Devin Maldonado, Jailee Mendo, Brandon Miranda, delmy Morales, Dolly Moriera y Adranna Placzek.

Pickard refiere que cada lunes recibían la visita de un experto en temas de ecología como el cambio climático, reciclaje, cultivo hidropónico, entre otros.

“Recuerdo a una científica especializada en plancton”, rememora la docente Fahey.

Otro, agrega, se dedicó un año a calcular cuánta basura podía producir “y los niños se fascinaron porque por eso lo mencionan en el libro Ripley’s Believe It or Not”.

De lo que aprendió con el granjero Lee Mendel y el huerto hidropónico que The Bushwick Starr tiene en su azotea, Zukari se inspiró para crearla obra Ugly White.

Las discusiones en clase eran tan ricas que el propio Pickard asegura que su aporte fue mínimo en muchas de las historias. “Había tanta pasión en la mesa y ellos tenían tanto que querían decir” que parecía una sesión entre guionistas experimentados.

Su voz de los estudiantes se refleja en detalles como la escenografía creada con materiales reciclados. “Un alumno sugirió la idea del parque lleno de basura donde se inicia la obra”, el cual con mucha imaginación se convierte en océanos y ríos, bosques prehistóricos y parajes volcánicos.

En El Gran teatro Verde muchos encontraron su estilo de escribir –resalta Fahey– y aprendieron cosas que les servirán en sus otras clases. Pero lo mejor fue que ver su obra terminada “enriqueció mucho su autoconfianza”, una experiencia que en PS 123 confían que sus alumnos vuelvan a vivir el año próximo.