Estudiante denuncia acoso policial

"Han convertido las escuelas en centros penitenciarios", dice el estudiante de décimo grado Malik Ayala.

Malik Ayala, mientras participaba en la marcha de ayer,  muestra la citación de la policía por conducta desordenada.
Malik Ayala, mientras participaba en la marcha de ayer, muestra la citación de la policía por conducta desordenada.
Foto: Cortesia

EL Bronx – “Han convertido las escuelas en centros penitenciarios”, dice el estudiante de décimo grado Malik Ayala, de 16 años.

Ayala asegura haber sido víctima de acoso policial en el pasillo de su escuela, Lehman High School, de El Bronx. Ayala, quien es de ascendencia puertorriqueña, enfrenta cargos de conducta desordenada, y deberá comparecer ante un juez el próximo 19 de junio, el mismo día en que tiene un importante examen del Regente de Historia.

Ayala dijo que el pasado 5 de abril se encontraba parado en el pasillo esperando para tomar un examen, cuando fue sometido a un interrogatorio donde le pidieron una identificación, récords y documentos, primero por un guardia de seguridad, luego por su decano y después por agentes policiales.

El estudiante reveló que los policías le encontraron una carta con el logo de los Panteras Negras que él pensaba leerles a sus compañeros estudiantes, le dijeron que la carta era literatura de pandillas y le dieron una citación a la corte por conducta desordenada.

“Sentí que me trataron como un criminal en mi propia escuela, no como un estudiante”, se quejó Ayala. “Han convertido las escuelas en centros penitenciarios, en cárceles. Hay muchos policías en las escuelas, uno se siente incómodo. Hay detectores de metales y agentes armados con pistolas”, indicó.

Ayala dijo que no pertenece a ninguna pandilla, y no negó su simpatía hacia los Panteras Negras.

Ayala y un grupo de estudiantes de la escuela Lehman, miembros de la comunidad y del People Power Movement, realizaron una marcha ayer contra la práctica de la policía de parar y revisar a los estudiantes, desde la Lehman High School, localizada en el 3000 de East Tremont, hasta la comisaría 45, en El Bronx.

“Yo no soy una víctima aislada. En mi escuela y en otras escuelas la policía, cuando hay una pelea, se llevan a los estudiantes directamente a la cárcel, en vez de llenar el procedimiento regular de una escuela, que es llevar a los estudiantes a consejería, darle una detención o suspensión escolar y llamar a sus padres”, dijo Ayala. “Tengo que ir a la corte y dejar el examen del Regente, porque de lo contrario iría a la cárcel”, se quejó.

Casi dos semanas después del incidente en la escuela, al ver que alguien era arrestado en el subway, Ayala tomó su teléfono y empezó a grabar la acción policial. Los agentes le exigieron ver el teléfono, lo pusieron contra la pared y lo revisaron pese a que Ayala, apelando a sus derechos civiles, se negó a ello. De nuevo Ayala fue acusado de conducta desordenada.

El organizador estudiantil Jason Javier, quien participó en la marcha, dijo que el caso de Ayala “es algo común en nuestras escuelas, mayormente en personas de color”. Lo que estamos pidiendo es que la policía pare esta práctica de parar y revisar a los estudiantes y personas de las minorías”, dijo Javier.