Las señales de alerta

Los derrames pueden ser de dos tipos:

Las hemorragias cerebrales en la que se revienta una arteria dentro del cerebro por presión alta no controlada.

Los infartos cerebrales, que son más lentos y progresivos y ocurren cuando las arterias se tapan por un coágulo de sangre producido por la quebradura de la placa del colesterol.

Es importante reconocer algunos de los síntomas que se presentan en un cuadro de derrame:

Adormecimiento de la cara, el brazo o la pierna.

Dificultad para hablar.

Pérdida de la visión.

Problema al caminar.

Pérdida de balance y dolor de cabeza. En vista de que estas señales pueden relacionarse con otras patologías es imprescindible acudir con su médico de cabecera.