No somos ‘perros’

Los republicanos se quejan continuamente que los demócratas los quieren hacer quedar mal en el tema de inmigración, para así quitarle el respaldo latino. Pero en realidad, esa ayuda no es necesaria cuando se tiene un representante federal como Steve King (R-Iowa) que compara a los inmigrantes con los perros.

El congresista hizo el comentario el lunes durante un acto de campaña para su reelección en Pocahontas, Iowa, donde dijo a una audiencia que su experiencia con perros de caza es útil para seleccionar a cuales inmigrantes se debe aceptar en Estados Unidos. El legislador explicó que se debe mirar la camada de perros y seleccionar al más agresivo del que está durmiendo en un rincón. En Estados Unidos tenemos una selección de todos los perros, porque todos quieren venir y es difícil entrar aquí.

Esta no es la primera vez que King compara a los inmigrantes con animales. Hace unos años, el congresista propuso electrificar la cerca fronteriza con un nivel de corriente que si no le afecta al ganado, tampoco le iba a afectar a los inmigrantes.

Nos inquieta que estas comparaciones de los inmigrantes con animales, hoy con perros y antes con ganado, surja de una voz importante en este tema dentro del Congreso, como lo es el vicepresidente del Subcomité de Inmigración de la Cámara Baja. Este individuo, lamentablemente, es desde su posición una de las voces diarias y constantes de los republicanos en el tema migratorio.

Él no es el senador republicano de Florida, Marco Rubio, que convenientemente se saca de la manga un DREAM Act en plena campaña presidencial como respuesta a la inquietud de inmigración. El poder de King en inmigración va más allá de la temporada electoral. Su influencia en la Cámara Baja lo convierte en un estandarte.

Es insólito que mientras hay una estrategia republicana para recordarle a los latinos lo mala que es la Casa Blanca por no cumplir con la reforma migratoria, al mismo tiempo un líder legislativo en el tema de inmigración compara a los inmigrantes con animales.

Qué bueno sería que tanto el senador Rubio, como los congresistas republicanos latinos y los moderados en inmigración dentro de ese partido, salieran al cruce de las declaraciones de King para distanciarse de ellas. Para decir que los inmigrantes no son perros, que la comparación denigra a cualquier ser humano. No hay excusa, ni amor perruno, justificable para semejante insulto.

Este es una oportunidad para mostrar a los inmigrantes latinos que los republicanos condenan esta barbaridad recién dicha por el congresista King. Hay que recordar que el que calla otorga.

Impremedia/La Opinión