Persiste duda sobre cómo educar a los aprendices de inglés

La Ciudad sigue sin dar con la fórmula para educar a quienes no dominan el idioma.
Persiste duda sobre cómo educar a los aprendices de inglés
Los programas de inmersión de Inglés como Segundo Idioma (conocidos como ESL) son los más utilizados con los estudiantes recién llegados que no dominan el inglés.
Foto: Archivo

Nueva york – El pobre rendimiento de los estudiantes que aprenden inglés ha sido una traba en las aspiraciones del alcalde Michael Bloomberg de aumentar el índice de graduación en las escuelas públicas.

Ahora, a menos de dos años para el fin de su gestión, la Administración está cambiando su política de enseñanza de estudiantes inmigrantes que no dominan el inglés.

Desde 2002, cuando el Alcalde tomó control de las escuelas públicas de la ciudad, el Departamento de Educación (DOE) ha dado preferencia a los programas de Inglés como Segundo Idioma (o ESL, por sus siglas en inglés), en detrimento de otras metodologías autorizadas por el Estado, como los programas de transición al bilingüismo (EBT), que permiten cierto uso del idioma natal en el salón, o de lenguaje dual, donde soló 50% de la clase es ELLs y la instrucción se ofrece en inglés y en el idioma foráneo.

Según datos del DOE, en el año escolar 2002-2003, 39.7% de los ELLs estaban registrados en programas lingüísticos de transición o duales. En el período 2010-2011 esta cifra cayó al 22.3%. Actualmente, se estima que 70% de los ELLs son educados a través de programas ESL.

Por años, grupos activistas por la educación bilingüe, académicos y legisladores han criticado este enfoque educativo al que responsabilizan en parte por el lento avance de estos estudiantes. Según cifras de 2010, la tasa de graduación de ELLs fue de 41.5%, pero sólo 7% demostró estar preparado para la universidad. En contraste, el nivel de graduación de hispanos fue de aproximadamente 58%.

Aunque la Ciudad tiene autoridad para determinar sus programas educativos, reclamos sobre la falta de alternativas educacionales para ELLs motivaron la intervención del comisionado de Educación del estado, John King, quien a finales de 2011 acordó con el canciller educativo Dennis Walcott un nuevo plan de apoyo para estos estudiantes.

Entre las acciones de ese plan está la apertura de 125 nuevos programas bilingües en las escuelas locales. Según confirmó la directora de la Oficina de ELLs del DOE, Angélica Infante, este año abrirán de 15 a 18 programas de transición bilingüe.

El DOE también inaugurará unos 25 programas de lenguaje dual. La mayoría será para hispanoparlantes, quienes componen 64.8% de los ELLs neoyorquinos.

“Sabemos la ventaja de ser bilingüe y entendemos, como señala el National Literacy Panel, que dominar un idioma materno ayuda a aprender el inglés; por eso apoyamos programas que realmente dan rendimiento académico”.

Infante citó como ejemplos de esas iniciativas exitosas a International Network for Public Schools, Manhattan Bridges High School y Gregorio Luperón High School.

En su estudio de 2011, la investigadora Kate Menken, del Centro de Estudios del Lenguaje de Queens College, atribuyó entre las causas de la pérdida de programas de transición al bilingüismo al hecho de que muchos directores de escuela creen que usar otros idiomas para enseñar inglés afecta el desempeño de los estudiantes en los exámenes estandarizados, lo que a la larga afectará la evaluación que el DOE hace de sus escuelas.

Según Menken, un concepto prevalente entre los administradores escolares “es creer que para mejorar el rendimiento en inglés, la instrucción debe ser solamente en inglés”.

Los hallazgos de Menken reflejan que mientras quienes toman las decisiones en las escuelas no entiendan las cualidades y ventajas del bilingüismo, siempre privilegiarán los programas de ESL ante otras opciones. Por eso, alega Menken, educar a los directores de más de 1,600 escuelas públicas de la ciudad es un paso crítico para mejorar la enseñanza de estos alumnos.

Como respuesta a esta inquietud compartida por activistas y expertos, el DOE, señala Infante, iniciará este verano sesiones de adiestramiento para directores y docentes en programas bilingües, y está ampliando la cooperación con universidades como Hunter College y CUNY para preparar a más docentes en esta área.

Cuando la colombiana Daniela Rodríguez, de 18 años, llegó al país en 2010, ingresó en décimo grado en el programa de transición bilingüe de Newcomers High School de Queens, una escuela donde 90% de los alumnos son ELLs atendidos en programas ESL y EBT. A la mitad del onceavo año, Rodríguez se cambió al sistema ESL “para avanzar más rápido”.

Dice que su vocabulario en inglés ha mejorado, pero en cambio sus notas se desplomaron. “Este año debo presentar los exámenes de la Junta de Regentes y no estoy preparada ni para escribir un ensayo”, indica. “Hubiera sido mejor seguir las clases en español y presentar mis exámenes en inglés para mantener mi promedio”, dice la joven que aspira ser arquitecta.

Adicional a más programas bilingües, Tatyana Kleyn, docente de educación bilingüe de City College de CUNY, sostiene que la evaluación de estos estudiantes debe ser diferente. “Los test estandarizados son imposibles de entender para quien no habla inglés perfectamente y cuatro años son insuficientes para que una persona domine un nuevo idioma y cultura”.