Las elecciones mexicanas en una caja de cristal

Se prohíbe el proselitismo y propaganda a los candidatos presidenciales.

México, D.F. – Las elecciones mexicanas estarán el primero de julio en una caja de cristal: observadas por 31,401 personas, 696 de ellas procedentes de 66 países a quienes el Instituto el Instituto Federal Electoral (IFE) dio ayer la bienvenida como una estrategia más por transparentar la jornada.

“Curioso” del proceso de “democratización” en México, Marcelino Millares, un activista político en Estados Unidos, se encuentra en el Distrito Federal para documentar los detalles de lo que considera será “un ejemplo” –positivo o negativo- para América Latina.

“El modelo de elecciones mexicano significa mucho porque termina regularmente siendo un ejemplo para América Latina”, dijo Millares quien acude por segunda vez como observador extranjero; la primera vez fue en 2006, cuando una cerrada elección le dio el triunfo a Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional (PAN).

“Creo que desde entonces ha habido un retroceso, no a nivel electoral, sino dentro de los partidos, pero justo eso venimos a ver”.

Los espectadores internacionales que han sido acreditados ante el IFE podrán asistir a cualquiera de las 143,151 casillas instaladas en el país, ingresar desde la apertura hasta el cierre, conversar con los votantes y presenciar el conteo de sufragios sin intervenir de manera directa.

Magdalena Palencia, subdirectora de Vinculación Internacional del organismo electoral confió en que el monitoreo externo que se une a la presencia de más de 30,000 observadores locales “darán credibilidad” a las elecciones. “Hay mucho interés en el norte, por ejemplo, básicamente por la situación de la inseguridad y porque en Nuevo León que busca la certificación de calidad internacional ISO 9000.

Esta normatividad internacional aplicada a bienes y servicios busca someter a las empresas o instituciones a criterios de calidad regidos por auditorías al personal, satisfacción de los usuarios y monitoreo de procesos y resultados.

Otra áreas de interés de los visitantes foráneos en los comicios del 1 de julio es vigilar si el sufragio libre es en los hechos un derecho humano más. “El triunfador debe ser quien realmente escogieron los electores”, dijo Francisco Zambrano, presidente del Comité Ecuatoriano de Derechos Humanos.

El activista es acompañado por 16 observadores electorales que forman un equipo de trabajo que en los últimos 23 años han presenciado elecciones en todo el continente Americano. Recientemente estuvo en Argentina y Perú y en los próximos meses harán lo mismo en Venezuela y Estados Unidos.

Sobre México están sorprendidos por la falta de guías para la movilidad: “Es la primera vez que nos dejan bailar con nuestro propio pañuelo porque regularmente en otros países nos ponen una buseta, nos llevan a casillas y dan policías de protección, pero aquí nos dijeron que fuéramos a donde quisiéramos”.

El IFE busca una imagen de total apertura en el monitoreo. Incluso entre los visitantes extranjeros hay intereses muy particulares para la observación electoral como la de partidos políticos y organizaciones civiles que buscan ideas para sus países.

“En Honduras sufrimos el embate de varias instituciones y para las próximas elecciones -2013- queremos protegernos de cualquier irregularidad como ocurre aquí con la credencial de votar que es un mecanismo garante y tal vez se puede instrumentar en una reforma al reglamento interno”, expresó Dulce María Zavala, coordinadora del Consejo Nacional Anticorrupción en Tegucigalpa.