Mexicano exige justicia tras recibir paliza en estadio de Jersey

Alfredo López alega que el incidente en el estadio MetLife le cambió la vida
Mexicano exige justicia tras recibir paliza en estadio de Jersey
Alfredo López (der.) junto a su abogado Robert Marguiles (centro) y a su hermano Raymundo López, quien también resultó golpeado el 27 de mayo.
Foto: GLORIA MEDINA / EDLP

Nueva York – “¿Por qué me golpearon así, si yo no los agredí ni les hice nada?”. Con estas palabras, Alfredo López expresó su reclamo al grupo que lo dejó inconsciente por semanas en un hospital de Nueva Jersey, después de una brutal paliza.

López, de 37 años, estuvo internado por dos semanas en el hospital Hackensack Medical Center, después de ser golpeado junto a su hermano Raymundo, de 35, por un grupo de hombres en el estacionamiento del estadio MetLife, el 27 de mayo, después de un partido de fútbol entre México y Gales. Ahora, fuera del hospital, sigue en proceso de recuperación.

El doctor le quitó recientemente los puntos que le tuvieron que tomar en la boca, pero todavía tiene el titanio que le implantaron para sostener la quijada.

“Ha sido muy doloroso físicamente”, dijo López, a quien le resulta todavía difícil articular bien las palabras. “Especialmente cuando duermo, amanezco con un dolor intenso”.

Lo peor para López -quien estaba acompañado de su hermano y el abogado Robert Margulies- es que no ha podido volver a la pizzería donde trabajaba antes del incidente que, según narra, le marcó su vida.

“Sólo quiero reponerme, estar bien de salud para poder volver a trabajar, porque tengo que mantener a mi familia en México. A raíz del incidente, no he podido volver a trabajar”, agregó el padre de dos menores. Psicológicamente, según nos contó, el hombre ha quedado destruido.

“Tan sólo el caminar solo en la calle me da miedo. Cuando veo personas en grupo me da miedo que me vaya a pasar algo malo y también me siento débil y falto de fuerzas”, añadió el mexicano que tiene alrededor de 20 años de vivir en Brooklyn.

“No sólo le quebraron una botella en la cabeza y la cara enteramente, sino que quebrantaron el espíritu del hombre”, interrumpió Margulies acerca de su cliente.

Acerca de lo sucedido, López dice no recordar mucho. “Sólo recuerdo que toqué el carro y le dije que lo moviera. Me empezaron a golpear y después desperté en el hospital muy adolorido. Sabía que era serio porque tenía un tubo en mi garganta y mangueras en la cara. Lo primero en lo que pensé fue en mi familia”, indicó López, quien dijo ser fanático de los acrobáticos carros conocidos como “Lowriders”.

Sin entender todavía por qué fue golpeado de esta forma, López pide que se castigue a sus agresores.

“No tenían por qué golpearme así, no sé qué castigo merezcan, pero sí me gustaría que recibieran alguna clase de castigo para que no le vuelvan a hacer esto a otras personas”, dijo, dando gracias a Dios por todavía estar vivo.

López fue descrito por su abogado como un hombre trabajador, un artista creativo que expresa el orgullo por su nacionalidad pintando las caras de los niños y fanáticos del fútbol con los colores de la tricolor de su país. Además de otras formas de arte visual.

“Esta clase de evento ha cambiado su vida y estamos tratando de que recupere el sentido de orgullo dentro de sí mismo”, expresó Margulies, quien especificó que López quedó con más de 30 huesos fracturados en la cara y le realizaron entre cuatro y cinco operaciones.

Por los daños causados, López sólo puede ingerir alimentos en papilla porque no puede masticar y va a tener problemas de visión en su ojo derecho.

Las autoridades de Nueva Jersey todavía no tienen información acerca de los hombres que golpearon a los hermanos López.

Raymundo, hermano menor de Alfredo, también fue golpeado esa tarde, pero dado de alta del hospital al día siguiente.

La mayor preocupación de los hermanos López es que su madre, quien está en México.

“No quisimos decirle al comienzo lo que pasó porque está enferma y no quería que me viera cómo me dejaron”, dijo López. “Algunos familiares de aquí (Nueva York) se enteraron por las noticias y avisaron a algunos familiares en México, pero no a mi mamá. Hasta ahora, en estos días, ya planean decírselo a ella, porque me veo mejor”.

López cuenta que lo único que le da fuerza para seguir es el amor a sus hijos, que viven en México y con quienes se comunica seguido por teléfono.

El Departamento de Policía Estatal de Nueva Jersey informó que la investigación continúa abierta y no se ha realizado ningún arresto.

Asimismo, las autoridades piden que si alguien tiene alguna información que conlleve al arresto de los sospechosos, llame a la estación de la Policía Estatal en Meadowlands al (201) 460 4100.