Se libra amarga batalla por las sodas en NY

El 13 de septiembre, la Junta Municipal de Salud emitirá una decisión sobre la propuesta del alcalde.
Se libra amarga batalla por las sodas en NY
La Junta Municipal de Salud escuchó ayer horas de testimonios en Queens.
Foto: JOSE A. RIVERA / EDLP

QUEENS — En una esquina, el alcalde Michael Bloomberg y su Junta de Salud. En la otra, consumidores y pesos pesados de la industria de refrescos y restaurantes, librando una amarga batalla por las bebidas azucaradas.

La sede del Departamento de Salud en Queens se convirtió en un ring donde se peleó el primer asalto por la propuesta de prohibir la venta de gaseosas de más de 16 onzas en restaurantes, cines y otros negocios de la ciudad.

Una multitud, incluyendo al presidente de Brooklyn, Marty Markowitz, los concejales Robert Jackson, Melissa Mark-Viverito, académicos, doctores, nutricionistas, empresarios y representantes de la industria de los refrescos, abarrotaron la sala de audiencia para $su apoyo u oposición sobre la medida del alcalde Bloomberg.

El funcionario electo Jackson se opone a la propuesta del alcalde, porque según dice— afectaría la economía local y los más perjudicados serían los pequeños empresarios.

“Somos neoyorquinos. Nosotros no necesitamos que nadie nos diga qué tamaño de soda debemos tomar o vender en nuestros restaurantes”, expresó el concejal.

Por otro lado, la nutricionista Nancy Huehnergarth, cree que el tamaño de las bebidas está fuera de control.

“Grandes cantidades de soda, definitivamente contribuyen a la obesidad. Las personas se sienten tentadas por los tamaños grandes. Eso es lo que las industrias ofrecen a los consumidores”, precisó la nutricionista.

Por su parte, funcionarios de la ciudad argumentan que están tratando de salvar vidas dado el hecho de una epidemia que está matando a los neoyorquinos y que acarrea un costo de $4 mil millones al año.

Los investigadores encontraron que el plan del alcalde sólo puede ser frustrado si por lo menos un 70% o más, de los consumidores, compran una segunda bebida de 16 onzas después de haberse tomado la primera.

La medida propuesta busca establecer un tamaño máximo para las bebidas azucaradas, sin alcohol, que no se podrían vender en contenedores de más de 16 onzas. Además, se establecerían multas para quienes violen la ordenanza: No más de $200 por cada infracción.

El 13 de septiembre, la Junta Municipal de Salud emitirá una decisión sobre la propuesta del alcalde.