Protégete de los malechores

Pasa todos los años sin falta y seguirá pasando mientras existan las computadoras. Tú sabes, el aviso de que un virus, troyano o programa espía infectó cientos, miles y hasta millones de computadoras.

¿Por qué todavía existen problemas de seguridad? Muy simple, cada programa que utilizas hoy en día fue escrito por una persona o equipos de personas de carne y hueso. Son humanos y cometen errores.

Uno de los últimos riesgos está en los llamados drive-by malware. Son programas que se instalan sin tu consentimiento solamente al visitar un sitio web que haya sido hackeado. Este programa específicamente restringe el acceso a la computadora y coloca una pantalla que alerta que has sido detectado haciendo cosas ilegales por el FBI y que tienes que pagar una suma de dinero para acceder a tus datos, fotos y documentos. De más está decir que el FBI nunca haría algo así. Si te encuentras en esta situación busca ayuda de un profesional de la computación para solucionar el problema.

¿Qué puedes hacer para protegerte? Hay muchas cosas que puedes hacer comenzando con tener tu computadora al día. Cada vez que el icono de actualizaciones se enciende en tu sistema operativo, no lo ignores o dejes para después, aplica estas actualizaciones porque te pueden salvar de un dolor de cabeza grande. Necesitas tener un antivirus en la computadora, preferiblemente que tenga funciones antiprogramas espías. Si es pagado tu subscripción tiene que estar al día para que puedas recibir las últimas actualizaciones y si es gratis asegúrate de que tengas las últimas actualizaciones aplicadas.

Lo más importante es tratar de no bajar música o programas piratas: muchas veces vienen cargados con otros ‘regalitos’ que se pueden instalar en tu máquina y espiar mientras utilizas la computadora para entrar al banco, pagar tus tarjetas de crédito y quién sabe qué más.

No dejes de utilizar tu computadora por miedo a la seguridad ya que una computadora actualizada sigue siendo más segura para procesar pagos que darle la tarjeta de crédito al camarero del restaurante.