Verduras baby: Mismo sabor, pero más bonitas

Te damos algunas sugerencias para cocinar las verduras baby y aprovechar que tienen el mismo sabor que las grandes, pero lucen más bonitas en nuestros platillos.
Verduras baby: Mismo sabor, pero más bonitas
Las verduras baby tienen el mismo sabor que las grandes pero lucen más bonitas.
Foto: Agencia Reforma

La estética culinaria saca provecho de las verduras pequeñas que conservan el sabor de las grandes, pero son más lucidoras.

Roberto Navarro, chef catedrático, explica que su diferencia en la cocina con las de tamaño convencional radica básicamente en dos puntos.

“Son verduras que se cosechan un poco antes de la maduración completa o en otros casos son variedades así, de ese tamaño por naturaleza. Por ejemplo, cuando vas a los mercados de Oaxaca tienen tomates milperos más chiquitos”, asegura.

Minúsculas, pero de buen sabor y grandiosa apariencia, las verduras baby son definitivamente una opción para procurarle un toque de coquetería a un sinfín de propuestas culinarias.

“Nos permiten jugar al momento de presentar los platillos. A lo mejor por el tamaño nos llaman la atención, por eso se prestan para hacer platos en versión miniatura, como canapés”, dice.

Receta: Prepara coles de Bruselas rostizadas con tocino

Toma nota de algunas sugerencias de uso de vegetales en su tamaño tradicional y mini:

Col: en su tamaño regular es ideal para caldos o como guarnición de antojitos. La col de Bruselas se utiliza en preparaciones largas, como los estofados.

Zanahoria: en su versión tradicional se puede consumir cruda o cocida, mientras que la zanahoria baby se usa en salteados de vegetales o para recrear platillos en presentación mini.

Papa: ideal para puré, caldos y cremas. Su variante baby se utiliza en platillos españoles como bacalao y papas arrugadas (horneadas sobre sal de grano).

Tomate: el bola y el guaje son la base de la gastronomía mexicana, pero el cherry va bien en ensaladas y canapés.