Decisión de la Corte favorece a jóvenes

El fallo acelerará el trámite de las peticiones de visa para los hijos de residentes permanentes
Decisión de la Corte favorece a jóvenes
El fallo favorece la inmigración de hijos que cumplen la mayoría de edad mientras se tramita la petición de residencia de sus padres.
Foto: Archivo / La Opinion

Una decisión del tribunal de apelaciones del Noveno Circuito sobre una demanda colectiva abre la puerta para la más rápida inmigración en todo el país de hijos que cumplen la mayoría de edad mientras se tramita la petición de residencia de sus padres.

“Creemos que el alcance de esto es realmente enorme y que decenas de miles de familias no tendrán que separarse por el tiempo que toma procesar algunas visas de residencia y que los padres no tendrán que dejar atrás a sus hijos porque pierden su puesto en la fila al cumplir 21 años”, explicó Carl Shusterman, abogado de Los Angeles que inició la demanda.

La decisión beneficiaría principalmente a inmigrantes legales de México y Filipinas, dos de los países que tienen el mayor retraso en sus peticiones de visa para familiares, donde puede llevar 20 años o más lograr la residencia permanente para familiares inmediatos de residentes legales y algunas categorías de familiares de ciudadanos que están sujetas a cuotas límite por país. No obstante, se aplicaría a cualquier nacionalidad.

“Creo que realísticamente estas familias ahora sí podrán inmigrar en forma unida”, dijo Nancy Miller, abogada de la firma Reeves and Associates de Pasadena, cuyo caso colectivo fue consolidado en el Noveno Circuito con el de Shusterman. “Y por ser una demanda colectiva, es ley para todo el país”.

Un ejemplo de un caso relevante es el de la clienta de Shusterman & Associates clienta Rosalina Cuellar de Osorio, cuya madre, ciudadana estadounidense, pidió a su hija por prioridad F3 (como hija casada de ciudadano). En la petición se incluyó como derivado al hijo menor de Cuellar de Osorio, que en ese momento, 1998, tenía 13 años.

No obstante, para el momento en que llegó la fecha de prioridad de la visa, el jovencito había cumplido 21 años y según el gobierno federal, supuestamente ya no calificaba para inmigrar desde esa fila a pesar de que en 2002 el Congreso aprobó una ley llamada el Acta de Protección de Estatus de Menores CSPA.

CSPA fue creada con el objetivo de beneficiar a los familiares de inmigrantes en casos como este para que se respetara el lugar original en la línea de espera. Pero el gobierno federal decidió usar una interpretación estrecha del estatuto y negar casos como el de Cuellar de Osorio.

Originalmente, el gobierno decidió que las provisiones de CSPA solo se aplicaban a familiares inmediatos de residentes permanentes. La decisión del Noveno Circuito, un dictamen dividido de 6 a 5 en el que tres jueces con padres mexicanos: Murguía, Paez y Wardlaw votaron con la mayoría.

“Creemos que la intención del Congreso es que se diera a esos jóvenes crédito por el tiempo que esperaron en la fila con sus padres, pero la actitud del gobierno fue, apliquemos esto a la menor gente posible”, apuntó Amy Prokof, abogada litigante del caso.

Shusterman explicó que durante su argumento ante el panel de apelaciones explicó que tomando en cuenta las estrictas cuotas de algunas categorías familiares, una interpretación estrecha de la ley implicaría que podría tomar más de 100 años la aprobación de visa de un hijo que debe saltar a otra categoría al cumplir los 21 añso.

“Lo irónico es que se trata de personas que están tratando de inmigrar legalmente y aunque no me encuentro entre quienes fustigan a los inmigrantes sin papeles, la ley castiga de esta manera a quienes quieren hacer las cosas bien”, apuntó Shusterman.

Este podría no ser el final del asunto, sin embargo, ya que casos similares han sido litigados en otros circuitos de apelaciones del país con resultados diversos. En el Quinto Circuito del sur del país la decisión fue similar al noveno pero fue la contraria en el Segundo Circuito, que ocupa estados del noreste del país.

En resumen, el gobierno federal podría pedir que el caso llegue a la Corte Suprema y se de la última palabra. No está claro si esto ocurrirá. Bill Wright, portavoz de USCIS, la Oficina de Inmigración y Naturalización de Estados Unidos dijo que “tratándose de litigación pendiente no podemos discutir los detalles”.

Shusterman indicó que “sería muy desilusionante que la Administración Obama decidiera apelar. “La idea de esto es que las familias no tengan que dividirse”, agregó el abogado.