Investigarán matanza en Guatemala

Militares disparan contra campesinos durante una manifestación

Un grupo de mujeres llora  en Totonicapán, Guatemala, durante el funeral de los campesinos muertos. Abajo niños lamentan la muerte de sus familiares.

Un grupo de mujeres llora en Totonicapán, Guatemala, durante el funeral de los campesinos muertos. Abajo niños lamentan la muerte de sus familiares. Crédito: fotos efe

Ginebra/EFE – Dos grupos de expertos de derechos humanos de la ONU visitarán en Guatemala el lugar donde se produjo el jueves un confuso enfrentamiento entre manifestantes campesinos y miembros del Ejército y de la Policía Nacional Civil (PNC), que causó seis fallecidos y 41 heridos.

Los expertos pertenecen a la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Guatemala, que han recibido “informaciones contradictorias” sobre cómo ocurrió exactamente el altercado, según explicó el representante de esa agencia de la ONU en este país, Alberto Brunoni.

“Estamos mandando dos equipos a dos lugares distintos, uno en el departamento de Solola y otro en el departamento de Totonicapam. Queremos investigar lo qué ocurrió, porque las informaciones con las que contamos hasta el momento son muy confusas”, agregó Brunoni.

Según la información recabada hasta ahora, el altercado se produjo en la Cumbre de Alaska, en el departamento de Totonicapam, aproximadamente a la altura del kilómetro 170 de la carretera Interamericana, “pero cómo había bloqueos de carreteras en ambos departamentos, queremos investigar en los dos”, explicó el representante.

Durante todo el día varios grupos de bloquearon varias carreteras para protestar por el alza de los precios de la electricidad y otros servicios.

Según los datos seis campesinos murieron y más de 41 personas resultaron heridas, entre ellas siete soldados.

Los fallecidos fueron identificados como campesinos de la etnia k’iche’.

Miles de indígenas se amontonaron en el parque central de Totonicapán ayer para velar a los seis fallecidos del enfrentamiento.

“Ellos estaban manifestando justo al lado cuando nos dispararon”, dijo Rolando Carrillo, de 25 años, quien tenía el brazo completamente vendado y el rostro lacerado.

Dijo que las heridas eran producto de golpes que recibió mientras participaba en la protesta. Los ataúdes recorrían la plaza central mientras que indígenas cakchiqueles alzaban varas de madera y gritaban: ¡”justicia, justicia, justicia”!

El aparente detonador del enfrentamiento fue un disparo efectuado por “una persona encima de una camioneta con placas civiles”, dijo el procurador de Derechos Humanos, Jorge de León, a una radio local. “Las balas que se han encontrado eran de 5.56 milímetros”.

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