Inicia rivalidad con mucha tela por cortar

Carmelo Anthony (izq.) recibe doble marca de la defensa de los Nets.

Carmelo Anthony (izq.) recibe doble marca de la defensa de los Nets. Crédito: ap

BROOKLYN — La espera valió la pena.

Casi un mes tarde, la primera edición del clásico de la Gran Manzana entre Knicks y Nets finalmente se disputó la noche del lunes en el Barclays Arena.

La expectativa que este enfrentamiento generó se cumplió luego de que ambos equipos se enfrascaran en un reñido encuentro en el que al final, y con tiempo extra incluido, los Nets ganaran 96-89.

El partido estaba programado originalmente para el 8 de noviembre pasado pero se canceló debido a las secuelas del huracán Sandy en la región.

Pero de aquella gran tormenta no nació ninguna calma.

Tras varias volteretas, los Nets salieron adelante y cada vez dan más de que hablar porque distan mucho de aquel equipo que entre 2009 y la temporada pasada apenas ganó 58 partidos.

“Jugar al basketball es más divertido ahora. Muchas cosas han cambiado. Tenemos ahora una afición ruidosa que nos apoya”, dijo el centro Brook López.

La noche sirvió también para demostrar que el equipo de Brooklyn ha sido acogido por la afición.

“Nuestra afición gritó más fuerte que la de los Knicks. Así se siente bien jugar en casa. Ahora sabemos que nuestro estadio saber hacer ruido”, dijo Avery Johnson, entrenador de los Nets.

Pero la presencia de los seguidores de los Knicks también se sintió.

Cada que Carmelo Anthony visitaba la línea de tiros libres, la fanaticada de Nueva York comenzaban a corear las letras MVP siglas con que se conoce al jugador más valioso de la liga—.

Pero ese canto era pronto acallado por la gente de Brooklyn que esa noche marcaba su territorio.

Tras el partido, ambas quintetas tienen marca de 9 ganados y 4 perdidos, y comparten la cima de la División Atlántica de la Conferencia Este.

Los Nets partieron hacia Boston a enfrentar a los Celtics, a quienes ya vencieron, y luego viajan a Florida para medirse al Orlando Magic y el actual campeón Miami Heat.

Serán aduanas difíciles de sortear, pruebas necesarias para medir la capacidad de un equipo que asciende guiado por los esfuerzos de Joe Johnson y las combinaciones entre el armador Deron Williams con López.

Los Knicks, por su parte juegan en Milwaukee contra los Bucks el miércoles y luego regresan a la ciudad para recibir a los Washington Wizards el viernes y a los Phoenix Suns el domingo.

‘Melo’ se ha echado el equipo al hombro al punto de que no se extraña a Amar’e Stoudemire.

Anthony ha contado con el apoyo del centro Tyson Chandler, quien anotó 28 puntos y bajó 10 rebotes, y así fue parte vital para que los Knicks mantuvieran equilibrado el juego del pasado lunes.

Pero por momentos se nota la falta del guardia Iman Shumpert, que está fuera por lesión hasta enero, o del veterano Jason Kidd, quien no jugó ante los Nets por sufrir de espasmos en la espalda.

Es una temporada joven, pero lo que hemos visto hace que muchos se entusiasmen al pensar que ambos equipos madurarán sus escuadras con el pasar del tiempo y, por qué no, vivir un clásico neoyorquino en la postemporada.

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