El Valencia pierde y despide a Pellegrino

Valencia, España/EFE – El argentino Mauricio Pellegrino cerró su etapa como técnico del Valencia al ser destituido ayer tras cinco meses de trabajo en un equipo en el que la decepción del despido contrasta con su experiencia como jugador en un club en el que vivió la otra cara de la moneda con éxitos deportivos y títulos conquistados.

El primer proyecto de Pellegrino como entrenador se truncó a mitad de su primera temporada, en la que el Valencia no pasó de conseguir unos resultados deportivos discretos y no fue capaz de concretar una idea futbolística definida.

Una derrota en Mestalla por 5-2 ante la Real Sociedad una semana después de la sufrida en Málaga por 4-0 han precipitado su destitución ayer.

El técnico argentino, un hombre serio y sobrio, que nunca se recreó en sus declaraciones y transmitió lo imprescindible, ha dejado el club de una manera mucho más triste de como lo abandonó en su etapa de jugador.

Pellegrino fue campeón de Liga como defensa del Valencia en 2002 y 2004, año este último en el que el equipo ganó también la Copa de la UEFA. Se marchó al Liverpool con el entrenador de aquellos éxitos y hoy técnico del Chelsea, Rafa Benítez, y volvió al Valencia al principio de esta temporada para entrenarlo.

Pellegrino se encontró con un equipo consolidado como el tercero de la Liga española, el primero de la “otra” Liga, la que no juegan Real Madrid y Barcelona. Había sido llamado para, como mínimo, repetir la tercera posición a la que se había acostumbrado la entidad.

El Valencia que se encontró ya no tenía a las grandes estrellas de los últimos años: David Villa, David Silva o Juan Mata y perdió antes del inicio de la temporada a la última perla de su plantilla- Jordi Alba.

Se conformó un equipo nuevo, con un grupo mayoritario de jugadores extranjeros y con una presencia importante de argentinos (Éver Banega, Fernando Gago, Pablo Piatti y Tino Costa), al margen de que los integrantes del cuerpo técnico también eran compatriotas de Pellegrino.