¡Esté alerta!
Nueva York/EDLP Muchos ancianos sufren abuso o negligencia en sus propios hogares a manos de sus familiares o cuidadores y otros en las residencias.
El problema añadido es que muchos no quieren o no pueden quejarse por lo que Suleika Cabrera Drinane, fundadora y directora ejecutiva del Instituto Puertorriqueño Hispano para Personas Mayores (IPH) enfatiza la importancia de que no se les deje solos. “Hay que visitarlos ya sean familiares, amigos o voluntarios porque si están solos no les ponen tanta atención”, dijo Cabrera
Otro de sus consejos es “presentarse a horas diversas, sin avisar para poder comprobar lo que pasa, relacionarse con los empleados que los cuidan y hablar con otros visitantes e intercambiar información”.
Si el abuso es físico deja señales visibles pero también puede ser intimidación verbal o aislamiento forzoso. El abuso físico puede llegar a ser tan extremo como agresión, palizas o violaciones. También puede consistir en atarlos bien por medios mecánicos o con medicinas. La negligencia incluye no darles comida o agua, no cambiarle s la cama o lavarlos.
Para más información contactar al (212)_ 423-1247, (212) 677-4181.