Champiñones rellenos de queso Philadelphia y camarones

Los champiñones rellenos son una receta fácil, rápida y perfecta para una cena a la que se quiera agasajar…
Champiñones rellenos de queso Philadelphia y camarones
Foto: Flickr de Ana McImaz.

Los champiñones rellenos son una receta fácil, rápida y perfecta para una cena a la que se quiera agasajar a algún invitado. El plato es perfecto para el principio de la velada, para picar con otros entremeses y un rico vino tinto, o blanco, según el gusto de los convidados y del resto de la cena. En 20 minutos aprox., tendrás hecho el plato.

Ingredientes

12 champiñones (cuanto más grandes, mejor)

Un cebolla

Una tarrina de queso Philadelphia o similar

7-8 camarones pequeños

Queso parmesano rallado

Vino blanco para cocinar

Preparación

Lo primero que hay que hacer es precalentar el horno a unos 150º C y limpiar, mientras tanto, los champiñones y cortarles el rabo. Colocamos las cabezas “boca-arriba” en una bandeja y echamos en cada uno un chorrito de vino y una pizca de sal.

Metemos entonces la bandeja al horno para que se vayan haciendo poco a poco, y empezamos a picar la cebolla en trocitos muy pequeños, los rabos de las setas y los camarones. Este paso es fundamental para que queden realmente buenos: hay que picarlos en pedazos muy pequeños. Para los más exigentes, una vez hecha la masa, se puede batir.

Una vez tengamos todo bien picado, echamos en una sartén un poco de aceite de oliva, y cuando esté bien caliente, echamos la cebolla y los champiñones. Es importante que se hagan poco, ya que es fácil que la cebolla se queme. Yo suelo añadirle un poco de agua y de vino, para que se deshagan y cojan sabor con el vino. Por último, añadimos los camarones y esperamos a que se hagan bien.

Cuando ya tenemos los tres ingredientes en su punto, echamos el queso, y lo dejamos en la misma sartén hasta que se deshaga del todo. Podemos poner el fuego un poco más fuerte, pero hay que tener cuidado de que no se queme.

Cuando ya tenemos la masa bien hecha, se puede batir, o dejar tal cual, según el gusto del consumidor. Para entonces, los champiñones, que llevarán unos 15 minutos en el horno, estarán ya hechos, y los sacamos. Es el momento de rellenar las cabezas con la masa.

Cuando los tengamos todos rellenos, los espolvoreamos con un poco de queso parmesano y los volvemos a meter en el horno, esta vez para que se gratinen.

Normalmente, sobrará masa. Mi consejo es, esta vez sí, batirla, y servirla como salsa para nachos o simplemente para untar con tostas. ¡Queda buenísima!

Esperamos a que se gratinen y ya sólo falta sacarlos a la mesa, abrir una botella de vino y disfrutar de ellos con tus invitados. Los champiñones rellenos siempre son una forma fácil y rápida de quedar bien con tus amigos y conocidos.