Duro golpe a pandilla afro-latina

Desmantelaron el grupo delincuencial que operaba en el área de Bushwick

brooklyn — Se ha desmantelado una de las más peligrosas pandillas que aterrorizaba el área de Bushwick, en Brooklyn, en una operación policial que resultó con el arresto de 41 de sus miembros, informó la Fiscalía de ese condado.

A la pandilla se la conoce bajo el nombre de TBO (True Bosses Only – Sólo Jefes, en español) y se componía tanto de miembros latinos como afroamericanos.

Comenzó a operar en el año 2003, creciendo significativamente cada año a base de reclutar constantemente nuevos miembros y forjando alianzas con otras pandillas, como Hoodstraz y Brower Boys, y expandiendo su territorio hasta Coney Island y Brownsville, según la Fiscalía.

Llegaron a reclutar a miembros muy jóvenes, de hasta 12 años, a los que hacían cometer crímenes para ascender en la jerarquía de la banda. Su nivel de confianza era tal que se paseaban por el vecindario sin temor a llevar sus armas al descubierto.

“La violencia cometida por pandillas está creciendo”, declaró el fiscal del distrito de Brooklyn, Charles Hynes. “La pandilla TBO trajo el miedo a la gente de Bushwick, invadiendo sus calles y cometiendo crímenes violentos. Esta es una pandilla como ninguna que hubiésemos visto hasta ahora, por el nivel de organización y jerarquía que tienen”.

Ocho de sus miembros, incluidos dos latinos, Raúl Rivera y Edgar López, fueron instruidos cargos por el asesinato de un miembro de una banda rival el pasado año. El resto han sido acusados de intentos de asesinato, robos, posesión criminal de armas y asaltos, entre otros cargos.

La operación fue llevada a cabo por agentes de Policía del cuartel 83, que vigilan esa zona, y por detectives de la División de Pandillas de la Fiscalía de Brooklyn, entre otras fuerzas de la ley.

Una táctica que utilizaron los agentes fue hacerse amigos de los pandilleros en Facebook, donde éstos presumían de sus actos delictivos.

La noticia de la operación, anunciada ayer, fue bien recibida por los residentes de Bushwick, aunque piden a la Policía que tenga más mano dura con las pandillas.

“Mi hermana y yo hemos visto muchas veces a jóvenes latinos y negros de no más de 15 años que se pasean jugando con navajas, nos insultan al pasar y hacen pintadas por el día”, asegura Imelda González, vecina de la zona. “Me alegro de que hayan detenido a tantos de una vez, pero si hubiera más policías por nuestras calles, tendrían más miedo y no tendrían tanto descaro”.

La hermana de Imelda, Cristina, recalcó que “el mayor miedo que tengo en mi vida es que mi hijo acabe en una pandilla”.

Zaira Cortes contribuyó a esta nota