Chocan en la primera audiencia
El tema de la ciudadanía se convierte en el principal obstáculo entre partidos
El representante Luis Gutiérrez, (demócrata por Illinois), durante su mensaje en el inicio de los debates de la reforma migratoria. Crédito: AP
WASHINGTON, D.C. Tienen poco tiempo para negociar y posturas prácticamente irreconciliables. Ayer, en la primera audiencia de inmigración en el Congreso 113, demócratas y republicanos no dieron señales de acuerdos. La ciudadanía para los 11 millones de indocumentados estuvo en el centro del debate.
Cerca de seis horas duró la sesión en la Cámara de Representantes. En medio de una sala repleta de activistas, expertos e incluso protestas, la audiencia entregó un destello respecto a lo que será el debate migratorio este año y sus principales obstáculos.
Desde trabajar por una reforma integral o planes de menor envergadura, hasta el control actual de las leyes de inmigración. Los legisladores abarcaron la mayoría de los problemas vigentes.
Todos parecieron coincidir en un solo punto: el sistema actual está roto y hay que reformarlo. Pero cuando se dialogó de las soluciones, los argumentos oscilaron de un extremo a otro.
El demócrata de más alto rango en el comité, John Conyers (D-MI), recalcó que no es posible lograr una reforma si no se le ofrece un camino a la ciudadanía a los 11 millones de indocumentados.
El presidente del comité judicial, Bob Goodlatte (R-VA) describió esta garantía, como un “punto extremo en el debate”.
El presidente del subcomité de inmigración Trey Gowdy (R-SC) aseguró a La Opinión que está a favor de darles sólo un “estatus legal” a los indocumentados, condicionado a una serie de medidas. “No todos los que están aquí quieren ciudadanía”, agregó.
Asimismo, especificó que tendrán sesiones informativas con los miembros de la conferencia republicana, para estar seguros que comprenden las leyes actuales de inmigración. “Luego de esto decidiremos sobre más audiencias. Será un proceso deliberativo”, dijo, al referirse a futuras sesiones centradas en seguridad fronteriza.
Durante su participación en la audiencia, Gowdy interrogó directamente a uno de los testigos de la sesión el alcalde de San Antonio, Julián Castro-, respecto a si apoyaría la opción de un estatus legal, sin ciudadanía.
“Creo que no está en los mejores intereses de la nación. No lo apoyo”, dijo el edil, a lo que Gowdy respondió: “¿dónde está la búsqueda de consenso?”.
Congresistas como Raúl Labrador (R-ID) quien integra un grupo bipartidista de negociaciones sobre reforma migratoria, está a favor de otra alternativa. “Estoy de acuerdo con permitirles acceder a la ciudadanía a través del sistema actual de inmigración, pero no de crear un camino especial para ellos”, explicó a La Opinión.
Por su parte, legisladores demócratas insistieron en la necesidad de negociar. Luis Gutiérrez (D-IL) aseguró que ” es un punto de partida. Antes estaban hablando de deportar a todos. Así es como se negocia. Poco a poco”, explicó.
Zoe Lofgren (D-CA), quien integra el grupo bipartidista que delibera sobre una reforma migratoria, resaltó a La Opinión que “un camino a la ciudadanía es alcanzable y si no lo logramos, probablemente no habrá un proyecto de ley en la Cámara de Representantes”.
El liderazgo republicano recibió la presión medial, ayer, sobre el tema. En su conferencia de prensa semanal, el presidente de la Cámara de Representantes John Boehner (R-OH) reconoció que este aspecto, era el más difícil de la negociación y no realizó declaraciones respecto a su postura en el tema.
“Quiero decirles a los miembros en ambos partidos que continúen sus esfuerzos para encontrar una solución”, dijo.
Por su parte, el líder de la mayoría Eric Cantor (R-VA) expresó en un discurso en American Enterprise Institute, que los jóvenes que se beneficiarían con el proyecto de ley del sueño “Dreamers” debieran tener una residencia legal y eventualmente ciudadanía.
“Un buen punto para comenzar son los jóvenes. Uno de los principios de nuestro país es que los niños no deben ser castigados por los errores de sus padres. Es tiempo de darles una oportunidad”.
Cantor no se refirió al resto de la población indocumentada. Tampoco entregó su opinión respecto a los principios de una reforma migratoria, delineados por el grupo bipartidista en el Senado, la semana pasada.
El próximo 13 de febrero, el comité judicial del Senado, de mayoría demócrata, celebrará su primera audiencia sobre inmigración. Si esta asamblea logra aprobar un proyecto de ley, el liderazgo de la Cámara de Representantes deberá decidir si actúa o no en este tema y de qué manera.
