Proyecto abre el camino a la ciudadanía para 12 millones

El estatus legal provisional dará el derecho a trabajar y a viajar al extranjero
Proyecto abre el camino a la  ciudadanía para 12 millones
El proyecto de la reforma migratoria fue presentado ayer en el Senado y se espera que sea votado en junio. De ser aprobado, legalizaría a unos 12 millones de inmigrantes indocumentados que viven en los Estados Unidos.
Foto: AP

WASHINGTON — El proyecto de ley de reforma migratoria fue incluido formalmente ayer en el récord legislativo del Senado, y con eso se dio el primer paso en lo que será uno de los debates legislativos más difíciles de este año. Los legisladores esperan tener un voto en junio.

El plan titulado “Seguridad fronteriza, oportunidad económica y modernización de la inmigración 2013”, ya es oficial. El “Grupo de los 8” dejó atrás largas horas de trabajo y reuniones privadas, para abrir la discusión sobre una propuesta, que consideran “justa” para reformar el sistema de inmigración.

Ayer, los líderes del grupo, Charles Schumer (D-NY) y John McCain (R-AZ) se reunieron con el Presidente Barack Obama, para hablar de la iniciativa. En una declaración posterior al encuentro, el mandatario apoyó la propuesta.

“Este proyecto de ley es un acuerdo, y nadie conseguirá todo lo que quería, incluyéndome a mí. Pero mayormente guarda consistencia con los principios que yo he planteado repetidamente para una reforma general”, especificó.

Schumer aseguró que el proyecto de ley comenzará a ser editado la primera semana de mayo. “Esperamos que la legislación esté lista para un voto en junio. Una cosa que dejó clara el Presidente, es que es importante tener un proceso abierto, pero no quiere que esto se extienda demasiado”, explicó.

El proyecto de ley propone 13 años de espera y multas cercanas a los $2,000 para que los indocumentados puedan alcanzar la ciudadanía. Estas personas podrán postular, inicialmente, al estatus de Inmigrante Provisional Registrado (RPI). Con ello podrán trabajar y viajar.

Los jóvenes que calificarían en el Proyecto de Ley del Sueño y los trabajadores del campo, podrán acceder a su residencia permanente en un plazo de cinco años. El plan incluye también la posibilidad de que ciertas personas deportadas vuelvan al país.

Entre las condiciones que se exigirá de los trabajadores del campo, figuran haber trabajado por lo menos 100 días entre los años 2011 y 2012. Asimismo, tendrán que continuar desempeñándose en el sector de agricultura por cierto periodo, que hasta ahora no se ha dado a conocer. Fuentes cercanas a las negociaciones, explicaron a La Opinión, que las personas con Estatus de Protección Temporal podrán postular para obtener RPI el 1 de octubre de 2014. Asimismo, indicaron que se considerará el tiempo que han estado en el país para calificar a su residencia permanente. Esto aceleraría el proceso para este grupo.

Aunque los ataques de Boston entorpecieron el anuncio formal del proyecto de ley migratorio, los legisladores esperan que no dilate la discusión en el Senado.

“Obviamente existe la posibilidad de que personas que están opuestas de cualquier forma, con lo de Boston o no, puedan usar ese tema como otra razón para oponerse, pero espero que no”, dijo el senador Robert Menéndez (D-NJ).

“Es importante tener un acuerdo migratorio para garantizar la seguridad del país, porque no sabemos quién está aquí para realizar el sueño americano y quién está aquí para hacerle daño”.

El plan incluye cerca de 6,500 millones de dólares para seguridad fronteriza y especifica el cumplimiento de ciertas condiciones, antes que los indocumentados puedan acceder a su residencia permanente.

Entre ellas se menciona finalizar la estrategia para amurallar la frontera sur, la implementación de un sistema de verificación de empleo obligatorio y la utilización de un nuevo método de supervisión para la entrada y salida por aire y en puertos.

Las voces más fuertes en el área de inmigración ya han reaccionado en el Capitolio. Senadores, como Jeff Sessions (R-AL), y el congresista Lamar Smith (R-TX) rechazaron la propuesta calificándola como una amnistía y un plan débil en seguridad fronteriza.

Grupos pro inmigrantes, religiosos, sindicatos y ciertas industrias, han dado la bienvenida al plan.

Arturo Rodríguez, presidente UFW, se mostró satisfecho. “Estamos felices con este acuerdo. No obtuvimos todo lo que queremos, pero son negociaciones. Estimamos que hay un millón de trabajadores sin papeles. En cinco años obtendrán su residencia permanente. Es justo y beneficioso para los trabajadores”, dijo el sindicalista.

Geoff Burr, vicepresidente de Associated Builders and Contractors (ABC) se mostró cauteloso. “Un programa de trabajadores temporales es esencial para el éxito de cualquier reforma viable a nuestro sistema de inmigración, sin embargo, la propuesta para el área de la construcción es simplemente muy pequeña para enfrentar las necesidades de trabajadores en la industria en tiempos de bajo y alto desempleo”.

Quienes deseen beneficiarse del programa —que empezaría hasta que la Secretaría de Seguridad Nacional certifique al Congreso que ha reforzado la seguridad en las fronteras— deberán permanecer en Estados Unidos todavía y cumplir con otros requisitos legales, agregó el texto.

El proyecto de ley, negociado desde enero a puertas cerradas, establece que solamente podrán obtener el estatus legal provisional aquellos inmigrantes sin papeles que paguen una multa de 500 dólares, impuestos atrasados y que no hayan sido hallados culpables de delitos graves, delitos simples, de delitos según leyes extranjeras, que no hayan cometido más de tres faltas menores y que no hayan votado ilegalmente.

El documento indica que las personas con el estatus legal provisional podrán trabajar para cualquier patrón y viajar al extranjero, pero no podrán percibir prestaciones del gobierno federal. El estatus provisional podría renovarse a los seis años al pagar otros 500 dólares.

Los inmigrantes menores de 30 años que fueron traídos a Estados Unidos sin la debida documentación cuando eran niños —conocidos como “dreamers”— y los extranjeros dedicados a labores agrícolas podrían beneficiarse de la medida sin esperar la certificación de la seguridad fronteriza, por lo que podrían obtener su residencia permanente al cabo de cinco años. Los dreamers podrían obtener la naturalización inmediatamente.

La iniciativa de ley actual estipula que los residentes permanentes deberán esperar cinco años para optar por la naturalización, o tres si están casados con ciudadanos estadounidenses.

Otros puntos incluyen la implementación de un sistema para evitar que todos los patrones contraten a personas no autorizadas a trabajar y de un sistema electrónico para monitorear salidas del territorio estadounidense en puertos aéreos y marítimos.