Un importante primer paso
El proyecto de ley para una reforma integral presentado por el Grupo de los Ocho muestra que realmente es posible un acuerdo entre demócratas y republicanos para regularizar la situación legal de millones de indocumentados.
Este logro bipartidista tiene irremediablemente un precio para todas las partes, es la naturaleza del compromiso político. El propósito es responder a las inquietudes de conservadores y liberales ante una ley muy compleja que abarca distintos ámbitos como la seguridad, lo económico y lo laboral.
Este es un proyecto humano y generoso que no impone las restricciones de muchos años de residencia como la reforma de 1986, al mismo tiempo contempla el retorno de una categoría de gente deportada.
En cambio, el camino a la ciudadanía es mucho más largo de lo normal, con multas y obligaciones y un sistema de méritos para obtener la tarjeta verde.
Lo preocupante es la estrecha relación que se establece entre la seguridad fronteriza y el inicio del proceso para que los indocumentados se acojan a la nueva categoría de Registro Provisional de Inmigrante.
Es muy difícil definir una frontera segura, el proyecto establece porcentajes de efectividad y financia el refuerzo físico. Lo bueno es que se establecen plazos y cuando no se cumplen desarrolla un proceso político para una decisión eminentemente política como certificar la seguridad fronteriza para que avance el proceso de legalización de los indocumentados.
El proyecto de ley bipartidista es un primer paso importante y positivo, aunque todavía pueden pasar muchos cambios, faltan las audiencias, las enmiendas y la versión de la Cámara de Representantes. No obstante, esta es una oportunidad especial para aprobar una reforma de inmigración integral.
Los sondeos de opinión muestran que hay un respaldo popular al mismo y los acuerdos creados para elaborar el proyecto indican que hay una voluntad de empresas y sindicatos para trabajar juntos en esta meta. Habrá que ver si los políticos aprovechan el momento para una legislación histórica.
La Opinión/ImpreMedia