Hispano que ayudó en la tragedia es centro de atención

Carlos Arredondo, con sombrero vaquero, socorriendo a una víctima.
Carlos Arredondo, con sombrero vaquero, socorriendo a una víctima.
Foto: AP

BOSTON — Todo el mundo se detenía frente a la pequeña casa de ladrillos de Carlos Luis Arredondo para escuchar lo que tuviera que decir sobre las explosiones en el maratón de Boston.

Llegaron periodistas desde lugares tan lejanos como París, numerosos amigos y vecinos, e incluso dos agentes del FBI.

De la noche a la mañana, Arredondo se ha convertido en un recordatorio viviente tanto del horror como de la valentía presenciados el lunes, cuando dos bombas estallaron en la meta de la prueba atlética.

Arredondo, ciudadano estadounidense nacido en Costa Rica, pacifista y ocasionalmente taxista y camionero que estaba observando la carrera en la línea de llegada, corrió hacia las víctimas. Fue entonces cuando una foto de The Associated Press lo captó empujando una silla de ruedas con una persona que perdió la mayor parte de la parte baja de sus piernas en el ataque.

“Estuve un instante en estado de conmoción y después me di cuenta de que debía ayudar”, dijo Arredondo en una entrevista en su casa en el sudoeste de Boston. El hispano agregó que es voluntario de la Cruz Roja entrenado en primeros auxilios.

Su sombrero de vaquero y sus comentarios a la prensa, así como otras fotos en que se ve rescatando a la víctima Jeff Bauman hijo, le confirieron notoriedad y la atención del público. Los reporteros buscaron hechos dramáticos en su historia y los amigos le dieron palabras de aliento.

Los agentes del FBI, dijo Arredondo, le hicieron preguntas rutinarias en busca de hechos que pudieran ayudarles a resolver el crimen.

Arredondo reconoció sentirse un poco nervioso por toda la atención que recibió el miércoles, y dijo estar preocupado por su propia seguridad y la de otros “porque no sabemos quién provocó este atentado terrorista”.