45 Años de Hostos Community College

En una semana como esta, en 1968, hace 45 años se oficializó el Colegio Comunitario Eugenio María de Hostos en el Sur del Bronx. Dos años después, el primer grupo de 623 estudiantes comenzó su vida universitaria en el Colegio. Probablemente nadie se imaginaba que ese pequeño colegio llegaría a tener una matrícula de casi 18,000 estudiantes y que tendría un impacto transformador en la calidad y en la vidas de miles de personas.

Visionarios lucharon y soñaron en grande en esos primeros años y luego durante las dos décadas. Lo que no sé es si algún día se imaginaron que el colegio sería el alma mater de la madre de la primera jueza latina en la Corte Suprema de los Estados Unidos, de miles de profesionales, entre ellos líderes comunitarios, presidentes de universidades, profesores, y oficiales electos, entre otros. No sé si imaginaron programas de excelencia como el de radiología que lleva 17 años corridos certificando a cada estudiante que se gradúa de su programa. No sé si imaginaron que enviaríamos estudiantes afroamericanos y latinos a programas de verano en la NASA, o que el profesor del año en nuestro estado sería de nuestra facultad de diseño digital, o que tendríamos el primer equipo de baloncesto colegial en el estado (NJCAA División III) que ganó un campeonato nacional. No sé si imaginaron que la única compañía de teatro de un colegio comunitario que participará este verano en el festival de teatro internacional más prestigioso del mundo en Edimburgo sería de Hostos.

Lo que empezó educando mayoritariamente a los estudiantes puertorriqueños y latinos, hoy educa a estudiantes de toda la ciudad de Nueva York y de 101 países. Lo que empezó con un puñado de materias y profesores, hoy cuenta con 29 certificados y programas académicos y cerca de 175 profesores a tiempo completo. Lo que empezó en unos edificios abandonados y en “trailers”, hoy cuenta con una planta física que incluye dos salas de concierto y teatro, decenas de “smart classrooms,” una galería de arte, instalaciones deportivas, laboratorios de ciencia, y clínicas de higiene dental y rayos X.

Este es un buen momento para darles las gracias a todas las personas que han apoyado a Hostos durante los pasados cuarenta y cinco años. Gracias sobre todo a la generación que hizo posible que el colegio abriera sus puertas y que garantizó durante las primeras dos décadas de su existencia que el colegio permaneciera abierto. Gracias a todo el liderato comunitario, educativo y filantrópico y político que siempre han dicho presente en favor de Hostos. Espero que estén tan orgullosos de lo que hemos logrado y tan comprometidos como yo a seguir trabajando por un colegio de aún mayor excelencia y distinción.

Proveer la mejor educación a nuestros estudiantes y servir de institución ancla de progreso y transformación comunitaria en el Bronx han sido la razón de ser de Hostos. Ahora que nos encaminamos hacia nuestro cincuentenario, proclamamos nuestro compromiso nuevamente con esta misión, y nos comprometemos a lograrla con aun más dedicación y esfuerzo.