Se salva ‘camino a la ciudadanía’

Enmienda es derrotada y el plan podría estar cerca de pasar al pleno del Senado
Se salva ‘camino a la ciudadanía’
Una inmigrante indocumentada posa con las banderas de Estados Unidos y México en Odessa, Texas. Los 'sin papeles' de ese estado enfrentan un sinnúmero de desafíos legales, incluyendo amenazas de arresto y deportación.
Foto: ap

WASHINGTON, D.C. — El Comité Judicial del Senado derrotó ayer un intento de eliminar el camino a la ciudadanía en el proyecto de reforma migratoria, en una de las jornadas más polémicas en los debates del plan.

La enmienda del senador Ted Cruz (R-TX) proponía que los indocumentados solo tuvieran acceso a la residencia legal.

“Es injusto para los inmigrantes legales que han hecho fila y esperado décadas. Esto incentivará más inmigración ilegal. Esta enmienda removerá el camino a la ciudadanía, para que existan consecuencias reales”, dijo Cruz.

“Si este comité rechaza esta enmienda, eso hará que esta propuesta fracase en la Cámara de Representantes”, agregó.

“Si no tenemos un camino a la ciudadanía, no hay reforma. Eso va en contra de nuestros valores. Esto crea disparidad y alienación”, respondió Charles Schumer (D-NY). “Si lo hacen, no lo van a pasar en el Senado, no tendrán mi voto ni el de mucha gente”.

La enmienda fue rechazada por un voto de 5-13. Los republicanos Lindsey Graham (R-SC), Jeff Flake (R-AZ) y Orrin Hatch (R-UT).

Luego de debatir cerca de 200 enmiendas, el Comité Judicial del Senado quedó cerca de finalizar el trabajo sobre el proyecto de reforma.

Hasta el cierre de esta edición, el grupo de 18 legisladores esperaba cerrar el proceso, pero todavía no completaba las más de 15 enmiendas pendientes.

El proyecto de ley parece ir por buen camino. Ayer, el líder de la minoría Mitch McConnell (R-KY) dio señales positivas respecto al futuro del plan. El republicano aseguró que no intentará bloquear la legislación. “El statu quo no es bueno. Si hay una moción para proceder con esta propuesta, es un paso en la dirección correcta”, dijo.

Ayer se impusieron nuevas condiciones para los trabajadores inmigrantes altamente cualificados, que utilizan la visa H1-B. Entre ellos se podrá aumentar el cupo máximo anual y se aliviana la obligación de compañías de comprobar que intentaron contratar a un trabajador estadounidense primero.

A su vez, exime a estos empleadores de excesiva supervisión en esta área, por parte del Departamento del Trabajo.

El sindicato AFL-CIO se mostró incómodo con la negociación y no dio su apoyo público a los cambios.

“No pudimos llegar a un acuerdo con la industria de alta tecnología, pero seguiremos trabajando para combatir las provisiones que nos parecen injustas para los trabajadores estadounidenses”, explicó Ana Avendaño, asistente del presidente y directora de inmigración y acción comunitaria de AFL-CIO.

Por la mañana Mike Lee (R-UT) presentó una enmienda que hubiera obligado a los indocumentados a pagar impuestos atrasados. Actualmente el proyecto de ley especifica que si el Servicio de Impuestos Internos no registra deudas pendientes, las personas podrán legalizar su estatus.

“Discutamos y presentemos algo cuando esto se debata en el pleno del Senado, de manera que incluyamos impuestos atrasados, pero esto no prevenga que los indocumentados puedan salir de las sombras”, dijo Schumer.

La medida fue rechazada, al igual que otra propuesta por Lee que perseguía prohibir a los extranjeros que han tratado de reingresar al país, accedan a la legalización. También bloquearon un intento por eliminar las declaraciones juradas como pruebas.