Una ley que brinda flexibilidad para padres trabajadores

Hace dos años y medio, cuando tuve a mi hija Grace, fui la primera Congresista en dar a luz dos veces mientras serviría en mi puesto. Con dos niños, Cole, quien acaba de cumplir 6 y tiene necesidades especiales, y Grace, que tiene 2 años. Soy similar a las millones de otras madres que trabajan en este país que entienden de primera mano lo difícil que es balancear las demandas del trabajo con las obligaciones de una familia.

Cada día, nos vemos obligados a elegir entre reuniones de trabajo y los partidos de futbol de nuestros hijos, entre trabajar horas largas y decirle buenas noches a nuestros hijos. El balance no es fácil – nunca lo es – pero la ley actual lo hace aún más difícil. Es hora que nuestras leyes se modernicen.

Por eso me siento orgullosa de haber ayudado a aprobar la “Ley de Flexibilidad para Familias Trabajadoras” en la Cámara esta semana – un proyecto de ley que finalmente le dará a los trabajadores del sector privado, la misma libertad y flexibilidad que los trabajadores del sector público han gozado por años.

Esto asegurará que padres trabajadores no están obligados a faltar actividades de sus hijos. Les da a los padres que trabajan la flexibilidad de elegir. Y un mundo acelerado, no hay nada más valioso que el poder de escoger por el bien de nuestras familias.

La fuerza laboral ha cambiado en las últimas décadas. El lugar de trabajo de hoy no es el lugar de trabajo de la década de 1930, cuando muchas de esas leyes y reglamentos fueron escritas inicialmente. De hecho, uno de los cambios más significativos de nuestra sociedad en el último medio siglo ha sido la entrada de las mujeres en la fuerza laboral.

Hoy en día, el 75% de las mujeres entre 25 y 55 años están en la fuerza laboral – muchos de los cuales son mamás como yo trabajando. En 1950, menos del 12 por ciento de las madres con niños menores de 6 años estaban en la fuerza laboral. Hoy, ese número ha aumentado a más del 60%. Claramente la fuerza laboral ha cambiado. La plantilla ha cambiado – y es hora de que la ley que cambiar la misma.

Nuestra legislación facilita la libertad y flexibilidad para los padres trabajadores, dándoles su tiempo de vuelta. Es hora de ser padres y no sólo los empleados.

A medida que avanzamos con esta legislación, espero a su rápida aprobación en el Senado y me uno a millones de familias trabajadoras que pidan al presidente Barack Obama que lo firme lo antes posible. Es pro-familia, pro-trabajadores y pro-sentido común. Pone a la gente antes de la política.

Como una madre que trabaja, puedo decir con certeza que no hay tiempo más valioso que el tiempo que tengo con mi familia. Es hora de que todos tengan esa opción.