Saca bien las cuentas antes de casarte

El mes de junio es el clásico Mes de las Novias por excelencia, y por alguna razón muchas parejas preparan la celebración de su boda en estas semanas. Y aunque ahora se estilan las bodas en sitios románticos especiales, casarse en el hogar de uno de los novios sigue siendo popular… a pesar de que pocos se imaginan lo complicado y caro que puede resultar si no se planea bien.

Celebrar la boda en casa puede lucir más romántico e íntimo, y muchos piensan que es hasta más económico, pero es conveniente que sepas las desventajas que puede implicar para el bolsillo familiar. La ceremonia en una casa puede tener un aire más íntimo y evita tener que alquilar un local muy costoso, pero también implica gastos en la renta de servicios de comida o la posibilidad de que los invitados se empapen si el evento se realizó en el exterior. Un salón, evita todo eso y le quita a la familia el dolor de cabeza de tener que organizarlo todo.

Si la residencia está un poco descuidada, hay que gastar dinero en restaurarla un poco para que no luzca mal, por lo menos un mes antes de la boda.

Es cierto que casarse en el hogar le brinda cierta preciosa calidez a la ceremonia, y no hay que preocuparse que de hay que abandonar el local a cierta hora… ¡Se pueden quedar bailando hasta el otro día! Pero por otra parte, recuerden que eso conlleva ciertos sacrificios de esfuerzo y dinero: si se hace en el exterior hay que obtener permisos para poner las carpas, arreglar que la electricidad de la casa llegue hasta ellas, pedir permisos en la ciudad y preparar un área donde se pueda bailar, entre otras cosas.

Y, uno de los aspectos más importantes—tu pobre familia va a tener ocuparse del reguero a la mañana siguiente de la ceremonia…